Mientras mucha gente de la industria se encuentra preocupada y hasta molesta por todo lo que se está haciendo con una visión diferente del nuevo gobierno, algunos, preferimos centrar nuestra atención en lo que se debe hacer de aquí en adelante. Y es que si bien los cambios de visión y de rumbo, traen consigo oportunidades y amenazas, depende de cada uno de nosotros como lo queramos ver y que hagamos o aportemos para que ello suceda.

En específico, en la Industria de Reuniones, los organizadores de eventos, destinos, meeting planners, asociaciones y muchos otros, buscan levantar la voz por la desaparición del CPTM y de las oficinas en el exterior, así como por todo lo que se va a dejar de hacer en promoción internacional. Algo que creo, no podemos decir en este momento si será una buena decisión o no, puesto que los resultados los veremos a futuro.

Lo que sí, es que para nadie es desconocido y menos para un servidor, que como ex funcionario de gobierno con casi 25 años de experiencia y siempre luchando contracorriente, que efectivamente en el CPTM había y queda poca gente muy valiosa con gran experiencia y mucho por aportar. Pero desafortunadamente también, hay otros que, por difícil de creer, no tienen nada que hacer ahí y que despilfarraron recursos sin retorno de inversión, claro, algo que para mí, como para otras personas que ahí laboramos, pensamos que era más que urgente un cambio en la estrategia y la estructura en el CPTM, y para ello algunas aristas sobre este punto.

Solo para el análisis

Para los que no lo saben, menos del cinco por ciento del presupuesto del CPTM estaba destinado a acciones concretas del Turismo de Reuniones, y de ese porcentaje más de tres cuartas partes eran para apoyar acciones con asociaciones internacionales -obvio para generar turistas extranjeros- y muy muy poco para apoyar acciones estratégicas de las asociaciones nacionales, así como algunos otros vicios ocultos que como en cualquier órgano de gobierno existen y que preferimos dejar hasta ahí.

Y es que, si bien la labor más importante del área de reuniones en el CPTM siempre fue la gestión y apoyo al sector privado y la representatividad internacional con lo que se lograron hacer cosas muy buenas y muy positivas como lo fue apoyar la generación de eventos, el turismo de reuniones, así como los viajes de incentivo.

Por otro lado, para la Secretaria de Turismo en los últimos 12 años siempre fue muy complicado el apoyo a la industria de reuniones, siendo mínimo el caso que se les hacía, pues solo insistiendo en conjunto se lograba conseguir algunos apoyos para impulsar la industria.

Me gustaría insistir y puntualizar, que no todo fue malo, algunas de las cosas buenas que vale la pena destacan en términos globales, fue que gracias a la perseverancia que la IP tuvo y al liderazgo para apoyar al gobierno, tanto en el CPTM como en SECTUR fueron: La reorganización de la industria de reuniones, la creación de la tasa cero para eventos internacionales, el trabajo estratégico gobierno-iniciativa privada para ganar congresos internacionales, apoyo para la creación y consolidación de las Asociaciones de Reuniones en México, el impulso a la profesionalización y desarrollo de la industria en destinos posicionados y emergentes; el fortalecimiento de la infraestructura para eventos; las bases para el desarrollo sustentable de los eventos y recintos así como la medición básica del impacto de la industria en la actividad y una mayor presencia de México en los mercados internacionales, entre otras muchas acciones.

Nueva visión y estrategia

Hoy tras la desaparición del CPTM ¿en qué debe trabajar el nuevo gobierno y que debe impulsar la iniciativa privada? Con base en lo que sé y lo que viví en esta institución durante más de dos décadas, considero que los nuevos encargados de esta industria, deberán fortalecer y desarrollar temas primordiales como, por ejemplo:

El desarrollo sustentable de la Industria de Reuniones, pues tiene menos de un año que se inauguró el primer y único recinto de convenciones en México que desde su planeación, diseño y construcción incluye certificaciones y elementos sustentables para su operación y servicio, donde excelentes ejemplos de operación lo constituyen actualmente el Centro CitiBanamex, WTC Ciudad de México y el más reciente recinto de Mérida. Dado que antes de ello, solo se había modernizado y rediseñado algunos recintos.  De modo que valdría la pena impulsar y promover la construcción de recintos y hoteles (desde su origen) sustentables así como la conformación de más certificaciones sustentables para los recintos, hoteles y hasta proveedores de la industria ya existentes.

Para apoyar dichas iniciativas sustentables, valdría la pena también el otorgamiento de financiamiento público e incentivos fiscales a eventos sustentables que se organicen en México, así como apostar a una mayor capacitación en el tema a organizadores, corporativos y asociaciones.

En cuanto a temas como la capacitación y profesionalización, si bien en los últimos años las asociaciones de reuniones y el sector privado no se han cansado de impulsar ambas aristas, la nueva administración debe impulsar y apoyar estos programas incluido también el de certificación de las Asociaciones de la Industria de Reuniones, promoviendo y apoyando las prácticas profesionales y programas de integración laboral para estudiantes y egresados, apoyar a un mayor número de prestadores de servicios turísticos para obtener verdaderas certificaciones especializadas nacionales e internacionales no solo para generar negocio sino para mejorar su nivel de competitividad, entre otras cosas.

Oportunidades coyunturales

Asimismo, urge mantener y facilitar de forma clara, simplificada y eficiente el proceso de la aplicación de la tasa cero del IVA o estímulos fiscales para los eventos provenientes del extranjero (congresos, convenciones, ferias y exposiciones) que utilicen servicios de organizadores de eventos nacionales, recintos y proveedores, con el fin de incrementar el gasto y fomentar la generación de más turistas internacionales de reuniones a México.

Sin olvidar de igual forma el otorgamiento de apoyos fiscales a organizadores de eventos nacionales que impulsen eventos sustentables, e incluyan la contratación de personal con capacidades diferentes, estudiantes o personas de la tercera edad en los eventos.  Así como impulsar la facilitación y mejora regulatoria de trámites y procesos de internación de materiales y productos temporales para la participación de empresas extranjeras en ferias y exposiciones internacionales en México.

En cuanto a temas de austeridad, acorde a la política de esta nueva administración en México, considero que podría ser positivo facilitar y promover la participación de las empresas privadas que forman parte de las Asociaciones de la Industria de Reuniones de México, en las licitaciones del gobierno federal para la organización de eventos y exposiciones gubernamentales.

De igual forma para la participación en las ferias internacionales, si la base es la austeridad, una opción más sería proponer al sector privado y asociaciones de reuniones de México la operación y comercialización de los pabellones de Mexico con programas cooperativos, en ferias internacionales del sector como IMEX, IBTM, Expo! Expo!, COCAL, etc., para que sea la propia industria quien con una estrategia real, no por ser el primero proveedor o destino en pagar su espacio (stand) y que al final no genere retorno de inversión a su empresa, presentar en las ferias proveedores calificados, hoteles y/o destinos competitivos con productos novedosos que compitan realmente a nivel mundial y dirigidos al mercado de MICE. Una oportunidad para el sector privado de demostrar que lo puede hace mejor y que también busca el desarrollo de la industria.

Solicitar sobre todo una interrelación real y efectiva de las diferentes áreas de SECTUR y el organismo que quede realizando las funciones del CPTM con el área de Turismo de Reuniones en la dependencia, ya que antes poco era el apoyo o vinculación para acciones estratégicas de áreas como programas regionales, ferias internacionales, oficinas en el exterior, normatividad y programas cooperativos, ya que a pesar de ser áreas estratégicas para el desarrollo de la Industria de Reuniones, les cuesta mucho trabajo apoyar iniciativas de reuniones que no les den visibilidad directa.

Por otra parte, creo que ahora con la apertura de Los Pinos al público en general, se abre otra área de oportunidad para impulsar y establecer políticas y reglas claras de uso y operación de recintos públicos históricos y culturales de gobierno federal y fomentar así dicha política en la parte estatal, para la organización de congresos, convenciones y eventos que impulsen el aprovechamiento sustentable de los recintos, en tanto que con los recursos generados de estos escenarios, se apoye el cuidado y mantenimiento de dichos recintos históricos, culturales y públicos; así como crear también un Comité de la Industria de Reuniones intergubernamental en el marco del Gabinete Turístico, que trate y de seguimiento a asuntos de la Industria de Reuniones con las diferentes dependencias del gobierno federal.

Retos y oportunidades

Hay mucho por hacer, y quedan en el tintero temas como el big data, nuevos estudios o investigaciones, estadísticas representativas de análisis profundo y actualización nacional por destino, el programa de embajadores, la promoción de eventos por área económica, el apoyo a posicionar eventos de reuniones en México como IBTM y WMF, el desarrollo tecnológico y manejo de medios digitales para la estrategia comercial del mercado MICE del país. Así como apoyar el fortalecimiento de la infraestructura pública y privada.

El apoyo a programas de desarrollo e infraestructura turística pública para potencializar el desarrollo sustentable de destinos emergentes en el turismo de reuniones, fomentar la inversión pública y privada a través de los programas de gobierno para la modernización, ampliación, renovación de recintos y de las empresas especializadas en la industria de reuniones. Impulsar el apoyo financiero, en gestiones y negociaciones o beneficios fiscales para grandes eventos deportivos o congresos mundiales, que se proponga traer a México; puesto que las Embajadas serán quienes hagan la labor de comercialización internacional, según declaraciones del Secretario de Turismo federal, Miguel Torruco Marquéz.

Por otra parte, será de vital importancia desarrollar una estrategia clara para apoyar el posicionamiento de la Industria de Reuniones de Mexico en los mercados internacionales con programas conjuntos con las embajadas y consulados de México en el exterior. Rescatar y fortalecer la interacción con asociaciones internacionales de reuniones, con mucha mayor claridad en las acciones para la presencia de México, generando resultados claros y medibles para nuestra industria.

De modo que, si bien hay muchos temas en la mesa que se tienen que impulsar, y que por su puesto este artículo no nos alcanzaría para exponer. Lo importante es no hacer a un lado las propuestas, formular a los que llegan cosas nuevas, así como fortalecer las que han funcionado, dejar de lado las que todos hemos visto que obstruyen o son un fracaso y dejar de quejarnos de lo que está mal desde cualquier punto de vista y ponernos a trabajar por el bien de México y de nuestra industria, que tanto nos ha costado posicionar y desarrollar.