La actualidad de las MIPYMES en México y en varios países nos habla de la gran relevancia que tienen estas en la economía mundial, del aporte en cuanto a la generación de empleos formales, en el aumento de la calidad y productividad de distintos servicios en diferentes sectores, y la Industria de Reuniones no es ajena al tema de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Sin embargo, uno de los obstáculos que suponen el poco o nulo crecimiento de estas compañías es la falta de capitalización. La escasa liquidez muchas veces se da por el extenso plazo que deben esperar para recibir el pago por sus productos o servicios, lapsos de tiempo que son previamente estipulados tanto por las MIPYMES como por los compradores, situación que al final resulta siempre perjudicial para los emprendedores.

Hoy, existen naciones que en sus respectivas legislaciones ya ofrecen una mayor protección para los empresarios y emprendedores y esto partió de una propuesta de ley  precisamente focalizada en la reducción de tiempo para el pago de servicios a MIPYMES por parte de las grandes empresas, iniciativa presentada por Mauricio Toro ante el gobierno de Colombia, como Representante a la Cámara de Bogotá por el Partido Alianza Verde y Presidente de la Comisión por el Emprendimiento de la Cámara Bogotana.

¿Cómo nace tu interés por involucrarte en la política de tu país en pro de impulsar a las MIPYMES?

Eso surge a raíz de una buena charla con los amigos. En medio de esta conversación, varios emprendedores y empresarios estábamos hablando sobre las injusticias que vivimos las MIPYMES en todos los países en general, y es que a pesar de actuar en gran parte del tejido empresarial, usualmente no nos vemos representados en las políticas que se crean, incluso nos vemos afectados y no beneficiados.

Las grandes empresas tienen la posibilidad de financiar campañas políticas para que esos actores gubernamentales defiendan sus intereses, y lo hacen muy bien. Cuando se viene una reforma tributaria o se crea una ley, ellos activan a esos aliados y no es algo malo, es parte de la en donde se defiende a los intereses que representan a familias, a niños, a empresarios y a educadores.

En Colombia (y no es ajeno a América Latina), en el congreso siempre hay representantes de los grandes, pero resulta que los pequeños somos más. En el caso de Colombia el 96% de las empresas son MIPYMES, en el caso de México, el 80% y además aquí hay una cifra que para mí es muy importante y es que en México las MIPYMES generan el 76% del empleo del país, y aportan el 42% del PIB; es decir no son pequeños, no somos pequeños, pero no estamos articulados para defendernos.

Entonces yo propuse a mis compañeros lanzar a un representante de los emprendedores, a un congresista de las MIPYMES, a alguien que nos defendiera y que llevara esta voz que nosotros nunca hemos podido encontrar en gobierno. Y me dijeron: “Si usted puso esto en la conversación, pues a usted le toca”. Yo no soy político, yo soy emprendedor, jamás participé en temas de política.

De inicio, armamos una campaña política por redes sociales, no teníamos financiación, no teníamos dinero, solo teníamos las ganas de transformar a un país y de defender un sector empresarial que genera riqueza, equidad, prosperidad, empleos y que además tributamos. Lanzamos esta campaña en defensa de los emprendedores y de la educación y por sorpresa llegamos a una votación increíble. Fui elegido en el congreso nacional como representante de este sector y, el primer proyecto de ley que presenté el año pasado fue el de pago a plazos justos, porque entendimos que había que equilibrar la cancha, hoy la cancha está desequilibrada.

¿Cómo se generó esta propuesta de ley para pagos a plazos justos menores a 30 días?

Para ejemplificar la situación, de cada 10 empresas que se crean en México, 7 mueren antes de los primeros 5 años, de las cuales el 47% adjudican su quiebra a problemas de financiación y liquidez por las políticas de pago. En Colombia estamos igual, el 49% de estas empresas quebradas también aducen a la descapitalización.

Entonces teníamos que garantizar un comercio justo y teníamos que lograr que la gran empresa entendiera que, en la medida que las pequeñas crecen y se fortalecen, se hacen más competitivas y pueden prestar un mejor servicio o brindar un mejor precio. Así todos ganamos en rentabilidad y en margen, todos crecemos, lo hacemos de manera conjunta y aportamos al PIB.

Las condiciones de pago son una barrera para las organizaciones. A veces un empresario tiene que esperar 120 días a que le paguen un producto o un servicio que ya prestó, pues ¡no hay quien resista!

Nosotros sí nos vemos sometidos a prestar servicios y a esperar seis meses para poder recibir nuestro pago, y por ende nos toca endeudarnos, si es que un banco nos presta, porque aquí nos encontramos con otra barrera, y es que los bancos le prestan a los que tienen buenas finanzas, es decir, al que demuestra que no  necesita la plata, y los emprendedores sí que la necesitamos pues no tenemos con qué trabajar. Entonces, ahí me metí en esa titánica tarea de crear una cultura de pago, porque esto también es un tema de cultura.

Yo le digo a las grandes empresas que no pueden seguir viviendo a costa de la pobreza de las pequeñas, porque no serán más grandes de lo que pueden ser ni a la velocidad que esperan. Nos metimos a esa tarea con un proyecto de ley que busca que todos los pagos de las empresas, de las personas naturales, del estado inclusive, se hagan a 30 días como máximo; seguramente habrán excepciones para empresas del mismo tamaño, es decir, que si entre las grandes se quieren pagar a 60 días pues que lo puedan hacer; pero la particularidad y lo risible de esto, es que ellas sí se pagan a 30 días. Entonces nosotros somos los que estamos en desventaja y ellos ejercen una posición dominante ante nosotros, por lo tanto, aquí no hay comercio justo ni equidad.

¿Cómo plantear esta nueva ley en México para una Industria de Reuniones que por años ha funcionado de una específica manera? Algunos podrán decir, no quiero más competencia.

El objetivo es el de cómo lograr hacer que todos entiendan que esto no es un tema  de división, sino de unión en pro del fortalecimiento del sector, y hablo del sector de turismo de eventos que en México aporta solamente el 1.5% al PIB, aporte que podría duplicarse. La industria de los eventos es una de las más grandes en el mundo y los países desarrollados ya lo han entendido.

Esto precisamente viene a fortalecer incluso al más débil de la cadena. El pago está regulado para todos, para equilibrar la cancha y que todos los pequeños que compitan sea por la calidad de la prestación de su servicio y no porque pueda ofrecer, dado su músculo financiero, mejores políticas de pago; porque así se termina desdibujando el tema de la calidad y de la eficiencia, y se termina compitiendo no por calidad, sino por quien venda más barato y esto termina afectando incluso al ciudadano de pie, a la gente, por eso esto es un proyecto de defensa incluso del bolsillo de los ciudadanos y de la cadena de prestación de servicios.

Si nosotros hacemos que todos los pagos de todas las empresas en el país, sin importar su tamaño, se hagan a 30 días, ese tema ya no será un valor agregado para poder vender. Así, empezamos a profesionalizar el servicio y sobre todo a aumentar la productividad, todos vamos a tener que mejorar. Esto tiene una profundidad superior, es por los ciudadanos, afectará a los 22 millones de ciudadanos de México, así como a toda la población mexicana.

Mauricio Toro, Presidente de la Comisión por el Emprendimiento de la Cámara Bogotana.

En México no se tiene una representación para los emprendedores como sí la hay en Colombia, la tuya. ¿Si se diera esta ley en México, en cuánto tiempo veríamos resultados?

El reto está ahí precisamente, en entender que estas políticas son a largo plazo. Nosotros los latinoamericanos somos muy inmediatistas, precisamente por la situación económica de nuestros países donde no tenemos tiempo de esperar como si lo pueden los países escandinavos quizá, pero tenemos que entrar en esta lógica de pensar a largo plazo, porque al final eso es lo que queremos, que nuestras empresas duren 10, 15 o 20 años y esto no va a tener un impacto inmediato.

Primero corre un mecanismo que tiene que pasar en el congreso del país, de los debates que se tienen que dar. Posteriormente estará la decisión presidencial, si efectivamente el proyecto es aprobado y luego hay que darle un tiempo de régimen de transición a aquellas empresas que tienen que cambiar esas políticas de pago.

Estamos hablando de aproximadamente unos dos años para que empiecen a modificar sus políticas de pago de tal manera que al tercer año, organizadas ya esas finanzas en esas grandes empresas, se empiecen a ver resultados. Lo que nos toca es sembrar desde ya, necesitamos sembrar esta semilla, tener esta paciencia de tal manera que ese árbol crezca y en tres años podamos recoger los frutos. Una cifra de la OCDE, en el análisis de quienes ya pasaron este curso, Reino Unido, España: ellos dicen que esto puede impactar en un 0.3% del PIB, cifra que parece pequeña pero cuando tú la muestras en economía, en empleo, en calidad de vida, la cifra entonces es enorme.

Ya has hablado de las bondades que tiene esta ley pero, ¿cuál es la contraparte? Una vez aprobada, ¿Cuál sería la manera para garantizar que todas las empresas paguen los servicios dentro del plazo estipulado?

Hay tres mecanismos al menos en Colombia. El primero es que, aprobada la ley, todos estos pagos se tienen que hacer en treinta días y de no hacerse, se efectúa un régimen de interés, es decir, hay un interés en moratoria. Si yo como empresario tengo que ir a un banco para que me presten plata para poder operar en lo que me pagas, pues lo mínimo es que me pagues el interés al que yo tuve que atenerme.

Segundo mecanismo: en Colombia existe una entidad que se llama Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), misma que regula las prácticas comerciales en el país. Aquí también se tiene un régimen de sanciones cuando se vulnera el código de comercio. Entonces los empresarios y las MIPYMES pueden hacer una queja anónima de lo que está pasando, a esta Superintendencia. Con esta denuncia anónima nadie es señalado públicamente, así protegemos la identidad de quien se vea afectado, aquí equilibramos la cancha y jugamos como iguales con este mecanismo.

Tercer mecanismo: tu puedes demandar a esa empresa que iba a pagarte en 30 días pero resulta que ya van 60 días y no ves claro. Se puede demandar ante estancias judiciales y esa empresa además de realizar el pago, deberá reconocer el costo en el que incurriste por la contratación de abogados, así la empresa que incumple ve obligada a pagar hasta por el 20% del valor de la factura del costo del abogado, porque las MIPYMES no tenemos siempre el capital para abogados. También protegemos a las MIPYMES en caso de que tengan que demandar.

Además crearemos un mecanismo del apoyo del sector privado, el ranking de las empresas que mejor pagan, de tal manera que la sanción social sea necesaria y positiva a la vez. Se está creando con el apoyo de varios gremios, del gobierno central, y en donde al final sabremos que la empresa en el no.100 es la peor pagadora, y por cuestiones de marca e imagen, temas de exposición y comunicaciones, ninguna empresa se quiere ver en esa posición, por ende tratará de estar en el primer lugar.

En México hay empresas y editoriales que dicen: si no me compras, no estás en mi Top Ten. ¿Cuál sería el mecanismo para no lidiar con las posibles conjeturas de empresas mal posicionadas?

Estamos buscando que sea un mecanismo liderado por una universidad, la Universidad de Administración y de Negocios de Bogotá, muy enfocada a estos temas de MIPYMES y competitividad y lo puede hacer porque además es parte de su investigación. Esta universidad podrá hacer el ranking de tal manera que no tengamos que recurrir a la financiación, aquí es la academia, el sector público, empresarios y emprendedores quienes trabajarán alrededor de este ranking pero lo pagará la academia como parte de sus procesos de investigación, de tal manera que sea independiente y no tengamos que recurrir a esa “manipulación de financiación versus mi puesto en el ranking”.

Mauricio Toro ya maneja un conocimiento de la Industria de Reuniones. ¿Cuánto tiempo tiene tu empresa? ¿Eres organizador de eventos, tour operador?

Yo soy emprendedor, casi cumplo 40 años y llevo 20 de ellos trabajando como emprendedor en diferentes sectores. Tuve una compañía de consultoría en temas de innovación y creatividad en Colombia, que ya tiene sede en Perú y próximamente abrirá en Guatemala para Centroamérica. Y luego como un spin off de esta compañía entendimos como empresa de innovación que los eventos y los meeting planners necesitan aumentar sus ingresos, y creamos esta plataforma llamada Reus Technology. Esta aplicación con un algoritmo de inteligencia artificial podía detectar los intereses de los asistentes a un congreso, a una reunión, a un foro, para empezar a decirle que podía hacer durante el evento.

Nosotros nos enfrentamos a una realidad, por ejemplo yo estoy aquí en CDMX, a la 5 de la tarde termina el evento, pero estaré el resto de la noche y no sé qué hacer. El algoritmo de inteligencia artificial detecta los gustos del organizador del evento. Le avisa, digamos que a las 4:30 pm, antes de que acaba el evento, “Sé que te encanta el vino”, entonces te abre un pop ad y te sugiere lugares y precios, si pagas aquí tendrás un 50% en el restaurante cruzando la calle, o también  te hace un tour por la ciudad para que tengas algo adicional, etc.

Estos servicios los puedes comprar por medio de la app y haciendo esto le aumentas el ingreso al organizador del evento, porque parte de las ventas que hace la aplicación se las queda el organizador. La app también busca generar networking entre los asistentes al evento y tiene muchas funciones más. Ahí es cuando se vincula a la industria de organización de eventos, entendiendo cómo mejorar el ingreso de quienes los organizan pero sobre todo mejorar la experiencia de quienes hacen parte en las reuniones.

¿Cómo se da esta invitación para presentar tu propuesta de ley a la Industria de Reuniones?

Esto ocurre a partir de Francisco Rodríguez, Presidente de Smart Speakers, una empresa de conferencistas de las de más relevancia en Colombia y que es de origen mexicano. Con ellos yo fui orador incluso antes de mi ingreso al Congreso de la República de Colombia, y yo por ser empresario, emprendedor, tengo una compañía que se encarga de un sector de la Industria de Reuniones, una plataforma web que se encarga de administrar eventos masivos.

Ya había tenido acercamiento con Francisco como speaker en temas de productividad, liderazgo, innovación, emprendimiento, y en algún momento cuando todo este movimiento empieza a llegar a Colombia, Francisco abrió un periódico y encontró un artículo sobre el proyecto de ley de pago a plazos el cual buscaba que las facturas en Colombia se liquidaran a 30 días. A raíz de eso, tanto el COMIR como MPI acuerdan que este es uno de los temas que se tenía que tratar en su próximo congreso, el fortalecimiento de nuestras empresas, la competitividad de esa pequeña industria que hoy está en grave riesgo por las políticas de pago tan extensas y abusivas.

Así se dio la activación de esta charla en México. No sabemos si esta solución es buena para ustedes, pero hay que poner el tema sobre la mesa, como se hizo en Colombia el año pasado. Vengo desde el 2017 hablando de la urgencia de que esto se regule. El empujonazo que da Chile con la aprobación gracias a la iniciativa del Presidente Piñera y de la Asociación de Emprendedores de Chile; del interés que tiene ahora Perú, y claramente en México se puede ir por esa senda.

Se confluyeron todos los factores para que me llamaran y me invitaran a contar esto. Yo con toda la felicidad porque mi interés es superior al país, mi interés es por esas MIPYMES y por esos emprendedores que todos los días entregan su alma y corazón para generar oportunidades y que chocan con esa pared de la política injusta.