El liderazgo conlleva audacia, atreverse a hacer cosas distintas, a arriesgarse, a trabajar con pasión, a dejar de lado la zona de confort para ser la mejor versión de uno… estas fueron algunas de las premisas que abordara quién fuera el director de una de las empresas de tecnología más importantes en el mundo con sede en México, Juan Alberto González, durante su intervención en la comida mensual de MPI México el pasado miércoles 20 de febrero, en el marco de la cuarta edición del Event Industry Show.

Juan Alberto luego de una larga carrera como cabeza de Microsoft en México sintió que era necesario darle un giro a su vida, pues si bien estaba trabajando para una de las compañías más influyentes a nivel global, su espíritu y necesidad de ir por algo diferente lo llevó a dar ese giro en 180º para convertirse en un orador representado por Smart Speakers que busca inspirar a todo aquel que esté abierto al cambio y a ser un líder audaz.

Y entonces en plena comida, preguntó qué pasaría si las organizaciones fueran más audaces, si tuvieran mayor conexión y más significado por las cosas y la respuesta fue que se convertirían en empresas líderes.

Sin embargo para hacer ese cambio, uno tiene que hacer una introspección, porque no puede haber un cambio externo, sino de entrada no hay un cambio interno y en ese sentido cuestionó a la audiencia sobre el tiempo de calidad que se brindan a sí mismos, pues según sus palabras el liderazgo no es una aptitud, sino una mentalidad que se va forjando y que se va transmitiendo también al equipo.

Para ser líderes audaces entonces, de acuerdo con su expertise, Juan Alberto citó que deben seguirse cinco simples pasos, para diferenciarse de un líder ordinario de uno EXTRAORDINARIO:

  1. Los líderes actuales viven con un mayor nivel de conciencia, que no es otra cosa que conjugar los tres elementos esenciales de cada ser, el cuerpo, la mente y el corazón, poner colores a la vida como él lo llama o bien sentir la energía.
  2. Los líderes practican hábitos de alto rendimiento.
  3. Vivir con pasión y con propósito, es decir darle sentido a lo que hacemos pues un trabajo que implica estrés no necesariamente se traduce en pasión por lo que se hace.
  4. Aprender, pues el aprendizaje brinda crecimiento y el crecimiento a la larga se traduce en progreso.
  5. Servir a lo demás, que invita a preguntarse ¿Quién necesita la mejor versión de uno, ahora mismo?

Con gran energía, el ex director de Microsoft cerró esta comida, en la que era notable ver el entusiasmo de la audiencia que incluso hizo que se pararan todos a bailar y a contagiarse de esta audacia para ser mejores líderes de sus empresas.

Nuevamente MPI México a través de sus comidas mensuales buscó ser ese plataforma para que propios y extraños se sumen a construir, no solo una mejor y más audaz industria de reuniones, sino también nación.