Luego que el día de ayer fuera votada en el Senado la desaparición total del CPTM, el mal clima no solo político sino económico continúa predominando en el sector de reuniones y llueve sobre mojado.

Ya que los costos de participación en ferias internacionales para el sector nacional se se verán afectados por un incremento, luego que el único organismo de apoyo como lo era el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) mediante el impuesto de Derecho de No Residente o DNR, el cual era utilizado para subsidiar una parte de la presencia de destinos y empresas en eventos internacionales.

Dicho impuesto al ser cancelado y redireccionado (todo indica que es para la construcción del Tren Maya), afectará no solo la presencia de México en estas ferias, sino la aparición de PYMES y MYPYMES, quienes con una planeación estratégica y anual, podía contar con asistencia a estos foros internacionales.

Algo que esperemos, no provoque una reacción en cadena e incremente también los costos en ferias nacionales, así como en productos y servicios en la Industria de Reuniones, pues si bien la feria internacional más cercana es IBTM España en noviembre próximo, esta tendrá un costo de 7,200 dólares, siendo por así decirlo la más barata.

Pero ¿Qué tanto repercutirá para la industria asistir a IMEX AMERICA Las Vegas y World Travel Market en Londres durante septiembre y noviembre respectivamente con un costo de 7,800 dólares cada una?

Seguramente mucho, pues si bien hoy continuamos hablando del descenso de México en los rankings internacionales de la Industria de Reuniones, otro tema lo compone la caída en el número de arribos internacionales vía aérea al país.

Pues en 2020, las primeras ferias y exposiciones en el calendario destacan que la más económica será de 5,500 dólares (ANATO en Bogotá), mientras que la más cara será IMEX Frankfurt con 6,700 dólares.

Por lo que esperamos que para entonces, el gobierno como las instituciones de turismo federal, ya tengan un elemento real y tangible que apoye la presencia de la industria en los eventos internacionales.

Y es que si bien, a partir de este sexenio habrá que pensar bien el costo-beneficio sobre a qué eventos se asistirá. Hacer números, será lo mejor.

Pues si bien la presencia de México en foros internacionales contaba con renombre y hasta premios internacionales, exhibir nuestros productos en dichas ferias equivalía a atraer eventos, generar negocio pero, sobre todo, mostrar una cadena de valor sólida y respaldada.

Cuya valía más que ser denominada por la misma industria mexicana, esta era valorada y respetada por los foros internacionales donde se mostraba.