En el marco de IBTM Americas 2026, conversamos con Miguel Ángel Badiola, Secretario de Turismo de Baja California, sobre la estrategia para posicionar a la entidad como un pilar en la industria de congresos, convenciones e incentivos. Inmerso en una geografía que integra costas en el Océano Pacífico, el Golfo de California y paisajes desérticos, el estado sostiene su ocupación turística en temporadas bajas gracias a la solidez del mercado nacional y al flujo constante de sus mercados fronterizos de Estados Unidos.
El mayor diferenciador competitivo del destino reside en capitalizar su ubicación geográfica mediante la propuesta comercial «Two Nation Vacation«. Este esquema permite estructurar itinerarios paralelos para los congresistas y sus acompañantes, combinando las experiencias enológicas de la región con visitas de compras a San Diego a través de su infraestructura transfronteriza y su puente binacional directo.
«Tenemos esa ventaja de ser frontera. Todas las personas que van a este turismo de reuniones llevan a sus colegas o familiares. Mientras ellos están en las reuniones, nosotros les hacemos paralelamente un tour para que crucen a Estados Unidos o vayan al Valle de Guadalupe.
Es extraordinario ver cómo disfrutan pasar a otro país en un solo viaje y cómo disfrutan que los llevemos a los outlets de San Diego»,explica Miguel Ángel Badiola Montaño.

Destino multifacético
La atracción de eventos internacionales ha detonado un ciclo de inversión privada por parte de cadenas hoteleras en Tijuana, Ensenada y el Valle de Guadalupe, destacando el desarrollo de conceptos orientados al bienestar o wellness.
Para acompañar este crecimiento, los tres niveles de gobierno articulan obras de infraestructura vial, conectividad y la edificación de una comandancia de policía en la zona vitivinícola, respaldados por la labor del Consejo Estatal de Seguridad Turística.
Sobre el accionar del sector hotelero y la exigencia de renovación en la infraestructura de hospedaje, el titular de Turismo subrayó:
«Las nuevas inversiones de la industria hotelera en el Valle y en Tijuana le están apostando mucho al bienestar, al wellness. Los inversores tienen una capacidad para innovar increíble y mantener todos los lugares llenos. Por eso están apostando las grandes cadenas, porque el sector tiene que renovarse e innovar».
El atractivo del estado se complementa con una oferta culinaria de rango internacional. Baja California elabora el 70% del vino de México, cuenta con la mayor concentración de Estrellas Michelin per cápita en Latinoamérica —incluyendo una taquería distinguida por tres años consecutivos en el Valle de Guadalupe— y posee la cuna histórica de la Ensalada César, la Margarita y el Clamato.

«Hay hasta una taquería en el valle que ha recibido la Estrella Michelin Roja durante tres años consecutivos, algo que nunca se había pensado», señala el titular de Sectur Baja California.
A la par, la entidad afianza su relevancia en nichos de alto impacto como el turismo médico en Tijuana, la atención odontológica masiva en Los Algodones y el surgimiento del turismo religioso en torno a la Catedral Metropolitana de Tijuana.
«Invitamos a los organizadores a que conozcan la mejor gastronomía del país, la mejor cerveza y el mejor vino, donde tenemos medallas que avalan el mejor tinto del mundo. Los invitamos a vivir lo que nosotros llamamos la Two Nation Vacation».
Así, Baja California se presenta ante la industria global de reuniones no solo como un destino turístico de paisajes y gastronomía envidiables, sino como una plataforma logística integral diseñada para el éxito de congresos, convenciones e incentivos.
La sinergia entre seguridad, infraestructura pública, inversión hotelera privada y experiencias turísticas transfronterizas conforma una propuesta única en el mercado internacional.
TE PUEDE INTERESAR: Holon Travel refuerza su apuesta por México con SmartLine
























