BCD Meetings & Events ha vuelto a destacar los retos y oportunidades del sector MICE a nivel global, esto, gracias a su Encuesta Global de Clientes 2026, que realiza con el objetivo de conocer la opinión de sus distintos clientes y socios comerciales a nivel mundial.
Presentado por Eva Isla, Country Manager de BCD y Mary Carmen Ramírez, Directora Comercial LATAM para BCD Meetings & Events. Este importante ejercicio, es también referente y parámetro para conocer el desarrollo del sector a nivel internacional. Este año, destacando de inicio la nueva etapa de madurez de la industria, así como también los factores adversos a esta, como la inflación e inseguridad como sus principales obstáculos.
La encuesta fue realizada a 240 participantes de regiones como: NORAM: America del Norte; EMEA: Europa, Medio Oriente y África; APAC: Asia-Pacífico; UK: Reino Unido y LATAM: América Latina. El estudio muestra que las empresas están dejando atrás las etapas de expansión acelerada para concentrarse en la optimización de recursos, la eficiencia operativa y la generación de resultados medibles.
Reuniones más estables, pero bajo presión financiera

Aunque el tamaño de las reuniones se mantiene relativamente estable, la presión económica sigue siendo uno de los principales desafíos para los organizadores, pues más de 200 encuestados identificaron la inflación y el aumento de costos como el principal factor externo que afecta la planificación de eventos.
Por otra parte, 190 participantes señalaron la implementación de medidas de contención de costos dentro de sus organizaciones como una influencia interna relevante. Esperando en un 85%, que el tamaño de las reuniones se mantenga igual o disminuya durante 2026.
Presupuestos limitados y eficiencia
Asimismo, la encuesta refleja que los presupuestos crecerán a un ritmo menor que la demanda de eventos, mismos que tenderán a segmentarse aún más. Por lo que el 84% de cuestionados prevé que sus presupuestos para reuniones y eventos permanezcan estables o se reduzcan en 2026. Mientras que aproximadamente tres de cada cinco organizaciones, esperan mantener sus presupuestos sin cambios. Y solo el 23%, anticipa un incremento en el volumen de reuniones y eventos para el próximo año.

Datos, que sin duda reflejan una mayor cautela financiera, pero también una visión más estratégica sobre el papel que desempeñan los eventos dentro de los objetivos corporativos. En lugar de incrementar el número de reuniones o ampliar significativamente su escala, las empresas buscarán maximizar el valor de cada encuentro, justificando cada inversión mediante indicadores concretos de desempeño.
Retorno de inversión (ROI) en eventos
En este contexto, la medición del retorno de inversión (ROI) se consolida como una de las principales prioridades para los responsables de los eventos, dado que las organizaciones demandan cada vez más herramientas de análisis, reportes y recopilación de datos que permitan demostrar el impacto de las reuniones en áreas como generación de negocio, fortalecimiento de relaciones, capacitación, compromiso de colaboradores o bien, posicionamiento de marca.
Sostenibilidad y compromiso
La encuesta también confirma que la sostenibilidad continúa siendo un factor determinante en la planeación de eventos, aunque con un enfoque más pragmático, lejos de los objetivos basados únicamente en compromisos institucionales, toda vez que hoy las empresas están priorizando acciones concretas y medibles en la reducción de emisiones derivadas de los viajes, la selección de proveedores responsables, el uso de materiales reciclables y la elección de recintos con certificaciones y prácticas ambientales verificables.
Diversidad, equidad e inclusión (DE&I)
En este rubro, la diversidad, equidad e inclusión (DE&I) siguen marcando una relevancia dentro de los programas corporativos de reuniones. Pues las organizaciones buscan que sus eventos reflejen valores de representatividad, accesibilidad e inclusión, incorporando estos criterios desde la selección de sedes y proveedores hasta la integración de contenidos y ponentes.
México en la encuesta
En México, los resultados muestran un mercado dinámico gracias a la actividad empresarial y a las oportunidades generadas a partir del nearshoring. Donde la llegada de nuevas inversiones y el fortalecimiento de cadenas productivas han impulsado una demanda constante de reuniones corporativas, convenciones, capacitaciones y encuentros estratégicos.
Los clientes mexicanos muestran una creciente preferencia por formatos más eficientes y enfocados en objetivos específicos, un ejemplo de ello lo componen: las reuniones de menor escala, eventos especializados, la contratación de conferencistas con perfiles altamente segmentados y la incorporación de soluciones tecnológicas para automatizar procesos y analizar resultados, son algunas de las tendencias que están redefiniendo la forma de planificar los encuentros corporativos en el país.

Destinos como Cancún, Mérida y Ciudad de México continúan posicionándose entre los principales polos para la realización de eventos, gracias a su infraestructura, conectividad aérea, oferta hotelera y experiencia en la atención de grupos. No obstante, la proximidad de la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya comienza a generar ajustes en la planeación de eventos, en términos de disponibilidad hotelera, costos y acceso a espacios para reuniones durante el proceso mundialista.
Otro aspecto que ha destacado la encuesta, es el fortalecimiento de las relaciones entre las empresas organizadoras y los clientes. En el caso de México, el conocimiento especializado de la industria obtuvo una evaluación favorable de 92.3%, reflejando la importancia que las organizaciones otorgan a la asesoría estratégica y al acompañamiento profesional en un entorno cada vez más competitivo.
El futuro
La Industria de Reuniones parece avanzar hacia un modelo donde el éxito ya no estará definido por la cantidad de eventos realizados, sino por su capacidad para generar valor tangible para las organizaciones. La adopción de tecnologías inteligentes, la optimización de recursos, una sostenibilidad medible y la capacidad de adaptarse rápidamente a las condiciones del mercado, serán factores determinantes para mantener la competitividad en los próximos años.
Más que una etapa de crecimiento acelerado, 2026 perfila un escenario de consolidación estratégica, donde las reuniones y eventos se afianzan como herramientas de negocio capaces de impulsar resultados, fortalecer relaciones y generar impacto a largo plazo.
Tendencia general y conclusión
El estudio concluye que el éxito de los programas de reuniones en 2026 dependerá menos del crecimiento en cantidad de eventos y más de la capacidad de las organizaciones para optimizar recursos, controlar costos, medir el retorno de inversión (ROI) y mejorar la eficiencia operativa. En un entorno de presupuestos ajustados, la visibilidad de resultados y la toma de decisiones basada en datos se perfilan como factores clave para mantener la competitividad.
























