Aunque un evento puede durar algunas horas, hacerlo posible requiere días, semanas e incluso meses de preparación. En CINTERMEX, mientras los asistentes conversan, hacen negocios y comparten ideas, un equipo trabaja detrás de escena para coordinar cada detalle y responder con rapidez a lo inesperado.
Para Lisette Sierra Ramos, directora general de CINTERMEX, cada experiencia vivida ha contribuido a construir la esencia del lugar. Bajo esa perspectiva y con el afecto que dejan los años, recuerda el camino recorrido durante estas tres décadas y media y narra la historia del recinto desde su experiencia.

El origen
Si tuviera que contar la historia de CINTERMEX a alguien que nunca ha estado aquí, comenzaría por su concepción. Nació hace 35 años como un centro de negocios muy adelantado a su tiempo, inspirado tanto en modelos europeos como estadounidenses y diseñado para impulsar el crecimiento económico de Nuevo León mediante exposiciones y congresos.
Desde su origen tuvo además una característica singular: contar con un departamento propio dedicado a crear exposiciones.
Su ubicación es parte importante de nuestra esencia. Estamos en el Parque Fundidora, un lugar emblemático que guarda la memoria industrial y la identidad de Monterrey, rodeado de naturaleza y montañas.
El momento que marcó un antes y un después
A lo largo de estas tres décadas y media, he visto a CINTERMEX crecer, transformarse y reinventarse varias veces.
Las expansiones nos permitieron soñar con un recinto cada vez más grande y preparado para nuevas necesidades; la incorporación de alimentos, bebidas y el servicio de catering externo nos llevó a ampliar nuestra manera de entender la experiencia de quienes nos visitan.
Pero, sin duda, la pandemia fue el momento que más nos sacudió. Nos obligó a detenernos, cuestionarnos y replantear prácticamente todo lo que hacíamos.
Fue un periodo difícil, pero también de grandes aprendizajes. Nos enseñó a ser más ágiles, y a tomar decisiones con mayor rapidez
Detrás del telón
Una de las experiencias que más huella dejó en mí fue organizar nuestra primera exposición presencial durante la pandemia.
Representó una enorme responsabilidad: controlar el aforo, cumplir estrictamente los límites permitidos y garantizar un entorno seguro para asistentes y colaboradores.
Se trató de un momento complejo, pero también esperanzador. Confirmamos que no hay mejor forma de hacer negocios que cara a cara.
Los retos del liderazgo
Definitivamente uno de mis mayores desafíos ha sido implementar y optimizar la agilidad
operativa para responder a la enorme diversidad de eventos y negocios que suceden en CINTERMEX.
Cada encuentro tiene necesidades diferentes y requiere de una capacidad de reacción distinta.
También he aprendido que dirigir implica comunicar la estrategia con transparencia y empatía.
Los resultados de un recinto no dependen de una sola persona, sino de equipos capaces de entender hacia dónde vamos y por qué.
Evolucionar para seguir siendo relevantes
La Industria de Reuniones está cambiando y nosotros también. Estamos transformando CINTERMEX para anticiparnos a las nuevas expectativas de organizadores, expositores y asistentes, con tres grandes prioridades:
Digitalización, flexibilidad operativa y una mayor atención a la experiencia y la sostenibilidad.

Mirando hacia el futuro
Cuando pienso en CINTERMEX dentro de cinco o diez años, me gusta imaginarlo lleno de nuevas ideas, de personas que llegan para aprender, colaborar y convertir proyectos en realidades.
Lo visualizo como un gran punto de encuentro para la innovación y para los sectores estratégicos, con incubadoras, alianzas con universidades y ferias internacionales que atraigan inversión y turismo de negocios.
Pero, sobre todo, quisiera que el recinto siga siendo un lugar que genere movimiento más allá de sus puertas y que contribuya al crecimiento de Monterrey, de las empresas y de las personas que nos visitan.
El lado personal

Dirigir CINTERMEX significa mucho para mí. Es un honor que recibo con profundo agradecimiento, pero también con la responsabilidad de saber que detrás de cada evento hay personas, historias y sueños que merecen ser atendidos con profesionalismo y sensibilidad.
Cada día procuro ejercer un liderazgo ético, congruente con nuestros valores y, sobre todo, cercano a quienes hacen posible que este recinto cobre vida.
En una palabra
Después de hablar de tantos años, de los retos que hemos enfrentado y de todo lo que todavía queremos construir, hay palabras que resumen lo que CINTERMEX significa para mí.
- Una palabra que define al recinto: Único
- El evento que más me ha emocionado recibir: Forum Universal de las Culturas
- Una cualidad indispensable para dirigir un centro de convenciones: Visión
- Una ciudad del mundo cuya oferta de reuniones admiro: Barcelona
- Un evento soñado que me gustaría albergar: Smart City Expo World Congress
- ¿Qué nunca puede faltar en una gran experiencia para el visitante?: Servicio
- ¿Qué legado me gustaría dejar en este recinto?: Trascendencia
























