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En un artículo publicado el pasado mes de mayo por la National LGBTA Media Association en Estados Unidos y que lleva por nombre “Los viajeros LGBTQ al rescate”, se destacó que esta comunidad luego de los ataques del 11 de septiembre de 2001 fueron de las primeras en reactivar el turismo en el vecino país del Norte y bajo esa premisa se espera que tras la pandemia este hecho vuelva a repetirse.

De acuerdo con Roger Dow, Presidente y CEO de la US Travel Association, dijo que esta comunidad lidera el turismo, ya que son aventureros y les gusta vivir nuevas experiencias, tienen una inclinación por viajar mucho mayor que la de sus contrapartes heterosexuales. La comunidad viaja más y gasta más, y por eso son los favoritos de la industria de viajes cuando se trata de gastos y dólares.

Esto en buena medida se debe porque los viajeros LGBTQ viven en su mayoría, sin las obligaciones onerosas de criar y educar niños, por lo tanto tienen más ingresos disponibles y más tiempo para poder gastarlos lo que ayuda a cubrir la estadía de hoteles y destinos en las temporadas en los que los infantes están en las escuelas. También de acuerdo a este artículo el segmento suele ser muy leal a las marcas que los incluyen y les acogen.

Por otro lado, en 2018 se destacó que el valor global del mercado turístico LGBT genera ingresos por 218 mil millones de dólares anuales de acuerdo con la Consultora Out Now y se previó que para 2030 la tasa de crecimiento antes de la pandemia sería de 2.2% por año.

México se encuentra entre los 10 países más visitados por esta comunidad, según el mismo estudio de la consultora, de hecho de acuerdo con datos de la propia SECTUR se estima que un viajero extranjero de este sector produce una derrama de 1,700 dólares por persona, mientras que un turista heterosexual deja 780 dólares por visita.

Al año según estimaciones de la Secretaría de Turismo de México el país recibe 2.5 millones de turistas LGBT, en donde los destinos más visitados por esta comunidad son la Riviera Maya, Puerto Vallarta, Acapulco y San Miguel de Allende.

Si bien hay datos duros que respaldan la relevancia del mercado LGBT en el turismo mundial, lo cierto es que los viajeros aún se topan con algunas situaciones que los discriminan o aíslan cuando deciden viajar, sobre todo en países en donde la cultura aún cuestiona o juzga sus preferencias.

Hay empresas turísticas que han hecho grandes esfuerzos por capacitar a sus colaboradores en temas de inclusión y respeto, pero si al país al que se viaja aún se tienen prejuicios sobre la comunidad LGBT, ¿cómo esperan estos destinos crecer sus oportunidades para recibir a estos viajeros?

En México por ejemplo desde hace algunos años se ha intentado que la afición mexicana de fútbol deje de lado el grito homofóbico que suelen realizar durante la celebración de algún partido, de hecho la FIFA recientemente sancionó al equipo tricolor con más de 1.3 millones de pesos por no respetar el no hacer ese grito y no podrá contar con público en sus próximos dos partidos como jugador local.

También bajo esa misma línea futbolística la Unión Europea de Asociaciones de Futbol UEFA, rechazó el pedido del ayuntamiento de Munich para iluminar su estadio con los colores que hacen alusión a la bandera LGBT bajo argumento de que se prohíbe compartir con mejores cualquier contenido que aborde la homosexualidad o la reasignación de sexo.

Con estos ejemplos no pretendo, ni quiero para nada satanizar al futbol o a su afición, sin embargo, estos ejemplos que han sido muy mediáticos muestran acciones que pueden quitar la oportunidad de que este sector se sienta libre de viajar a un país que aunque posea grandes atractivos turísticos, bellos paisajes o un séquito de productos y servicios capacitados para recibirlos, lo cierto es  que antes de visitar un destino un turista LGBT podría reconsiderarlo si sabe que su comunidad no es aceptada y por el contrario es juzgada, rezagada o incluso amenazada en ese lugar.

¿Si la sociedad de cada país sigue siendo intolerante ante las “minorías” en este caso hacia la comunidad LGBT cómo se espera que este mercado siga prosperando en las naciones?, que como ya se vio aportan ingresos significativos para el turismo y además se vislumbra con el sector que va ayudar a impulsar a la industria sin chimeneas tras la pandemia.

Pintarse de colores como lo hacen las marcas cada vez que llega el mes de junio con motivo de la celebración del día del Orgullo LGBT que acontece el día 28 de este mes, no basta, y tampoco basta la capacitación y las estrategias para atraer este mercado a los destinos, si la sociedad sigue siendo irrespetuosa, intolerante y poco inclusiva.

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Comunicóloga con 15 años de experiencia en la Industria de Reuniones, (antes Turismo de Reuniones, antes Turismo de Negocios). He colaborado con medios impresos y digitales especializados en el rubro. Amante de los viajes y de conocer nuevas culturas, mi deseo es contribuir al desarrollo del sector, mostrando un lado más humano de los negocios y consciente para el cuidado del entorno social y natural.