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Micrashell (foto vía Production Club)

¿”Disfrazarse” para seguir haciendo eventos? sí, como se leyó; o al menos esa es la propuesta que hizo Production Club, un estudio especializado en el diseño y producción de experiencias para la industria de la música, la tecnología y los juegos; ello a través de un prototipo de traje llamado MICRASHELL, el cual dejará a todos seguir socializando en tiempos de pandemia.

Este atuendo propio de la imaginación de una película de ciencia ficción tiene todos los elementos que requiere una persona no solo para mantener al COVID-19 fuera de su organismo, sino que también dispone de varios “amenities” que en sí misma brindarán una experiencia ultra moderna.

Para cuidar la salud y mantenerse seguros, por ejemplo, el MICRASHELL tiene un sistema de filtración y respiración que se basa en los estándares mundiales que utilizan los filtros N95, además posee un sistema de ventilación ajustable. Es hermético, tiene un casco híbrido suave/duro hecho con tela táctica resistente al corte y a los procesos de desinfección. Posee además dos sistemas de baterías de celdas de iones de litio para operar ininterrumpidamente, son fáciles de cargar y descargar.

Micrashell (foto vía Production Club)

En su confección además hay sensores de información led, bocinas, cámara, sistema sub resonador, cintas LED RGB, straps ajustables, conexión para cargar celulares, y gracias a su diseño “top only” permitirá al usuario vestir su ropa normal para poder usar el baño sin exponerse a riesgos respiratorios, además es fácil de poner y quitar.

La solución de portar trajes especiales para enfrentar una pandemia, no es nuevo, pues en el siglo XVII se confeccionó uno para los doctores que atendían a pacientes infectados con la peste negra; éste tapaba de pies a cabeza, llevaba guantes de cuero de cabra, anteojos e incluía un máscara en forma de pico de ave de 15 centímetros. Sin duda este tétrico atuendo dista mucho del que se siglos más adelante está proponiendo Production Club.

Traje para médico de la peste negra

El MICRASHELL se lanzó como una solución segura que permitirá a las personas seguir interactuando sin la llamada “sana distancia”. Y aunque es promovido como un traje confeccionado para las necesidades de la industria de los conciertos, la cual podría perder casi 9 mil millones de dólares por boletos no vendidos si la pandemia se alarga a final del 2020, es probable que su finalidad más adelante no se limite solo a ese sector.

Hay que recordar que la industria de eventos a nivel mundial se ha visto severamente afectada por la contingencia sanitaria, obligando a posponer e incluso cancelar varias reuniones y encuentros, pues la propia naturaleza de esta actividad demanda gran interacción y concentración de personas en un mismo lugar.

De acuerdo con UFI estamos en un escenario donde se han perdido alrededor de 81 billones de dólares en materia de ferias y expos tras su cancelación debido a la pandemia. Además según datos de Foro Económico Mundial se pronostica que el turismo caerá este año entre un 58% y un 78%, mientras que la industria aérea enfrenta la más profunda crisis de su historia con el 90% de la flota global que permanece en la Tierra.

Ante esta realidad en el que la cadena de valor la de industria de reuniones está teniendo un gran impacto, esta potencial solución de “disfrazarnos”, sumada a propuestas como el celebrar conciertos en donde la gente pueda permanecer en su carro al estilo de los autocines y a la gran ola de reuniones virtuales; parecen ser alternativas creativas que permitirán seguir con la actividad del segmento MICE de una nueva forma, por lo menos hasta que no haya una vacuna o un tratamiento efectivo contra el Covid 19.

Cabe mencionar que este traje aún no tiene un costo definido, pues al ser un prototipo todavía se siguen defiendo materiales, formas y features. 

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Comunicóloga con más de 14 años de experiencia en la Industria de Reuniones, (antes Turismo de Reuniones, antes Turismo de Negocios). He colaborado con medios impresos y digitales especializados en el rubro. Amante de los viajes y de conocer nuevas culturas, mi deseo es contribuir al desarrollo del sector, mostrando un lado más humano de los negocios y consciente para el cuidado del entorno social y natural.