En el marco del Día Internacional de la Mujer, la industria hotelera y la de reuniones reconocen el trabajo de las mujeres que hoy ocupan posiciones estratégicas, redefinen la cultura organizacional, la rentabilidad y la experiencia del cliente. Jordana Wolff, directora de Ventas para México, Latinoamérica y el Caribe en IHG, comparte su visión sobre los avances, desafíos y oportunidades para las nuevas generaciones.
Con determinación y talento, las mujeres están redefiniendo el liderazgo en la hotelería y en la industria de reuniones. En el contexto del 8 de marzo, la conversación se centra en reconocer a esas directivas que hoy impulsan negocios, conectan destinos y transforman culturas organizacionales.
Para Jordana Wolff, el cambio es evidente. “Siento que la conciencia está más presente. Siempre hubo apertura, no sentí que la puerta estuviera cerrada, pero ahora, con este movimiento de una mujer más empoderada, se ha visto muchísimo más a mujeres creciendo a roles de liderazgo”, afirma.
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Durante años, posiciones como direcciones generales o comerciales estaban mayoritariamente ocupadas por hombres. Hoy el panorama es distinto. “En un mundo que estaba dominado por directores hombres, creo que el mismo hombre es el que dice: –Tenemos que traer mujeres a la mesa porque es una perspectiva diferente–”, explica. A su juicio, ese reconocimiento ha sido clave para acelerar el crecimiento femenino en la industria.
Valor diferenciador y atención al detalle

La Industria de Reuniones —un segmento estratégico por su alta derrama económica y su capacidad de posicionar destinos— exige precisión, liderazgo y visión integral. En ese terreno, Wolff considera que la presencia femenina aporta un valor diferenciador. “Tenemos ese lado más detallista, más sensible. No es que los hombres no lo tengan, pero creo que nosotras traemos un saborcito adicional en la atención al detalle. En esta industria eso es fundamental”, subraya.
Sin embargo, el camino no ha estado exento de retos. Uno de los principales desafíos, señala, es la percepción del liderazgo femenino. “A veces cuando somos afirmativas y empoderadas nos ven como malhumoradas. Si fuera un hombre dirían ‘es un líder fuerte’, pero siendo mujer lo interpretan diferente. Ese es un desafío que todavía tenemos por delante: que el carácter sea visto igual en hombre o mujer”.
Pulir el liderazgo
Frente a ello, Wolff ha apostado por el desarrollo personal y profesional continuo. “Leo mucho sobre inteligencia emocional, liderazgo y espiritualidad. Al final, todo es psicológico: cómo dices lo mismo, pero de una manera distinta, cambia completamente la percepción”, comenta.

También reconoce el apoyo de la tecnología en su día a día: “La inteligencia artificial se ha vuelto una herramienta clave. Te ayuda a estructurar mensajes, a dar retroalimentación de forma ecuánime. Es una manera de pulir tu liderazgo”.
En términos de rentabilidad y cultura organizacional, la directiva considera que la presencia de mujeres en puestos de decisión impacta positivamente.
“Somos multitask, tenemos una organización natural y un enfoque administrativo muy fuerte. Eso, combinado con sensibilidad, genera experiencias más cálidas para el cliente. En la hotelería queremos que el huésped se sienta en casa, y ese detalle marca la diferencia”.
Equilibrio personal, base del éxito profesional
Pero detrás de la ejecutiva también hay una mujer que ha aprendido a equilibrar la intensidad de una agenda internacional con espacios personales que la recargan de energía. El ejercicio es una de sus grandes pasiones. “Corro, hago pesas, yoga, meditación… mucho ejercicio”, comparte. Para ella, el movimiento físico es una herramienta clave para liberar estrés y mantener claridad mental.
Viajar, incluso más allá del trabajo, es otra de sus fuentes de inspiración. “Me encanta la naturaleza, los animales, viajar y descubrir culturas. Creo que a través del idioma y la comida aprendes muchísimo de un país”, comenta.
Se define como foodie, siempre en búsqueda de nuevos restaurantes y experiencias gastronómicas, convencida de que la cocina también es una forma de liderazgo cultural.
La meditación y la lectura complementan su rutina. “Empieza trabajando en ti misma. Lo que está dentro eventualmente se refleja en lo que está fuera”, afirma.
Equidad se construye en comunidad
Respecto a cómo avanzar hacia una equidad más sólida, Wolff propone crear espacios de networking femenino dentro del sector. “Así como los hombres tienen sus espacios de golf o reuniones sociales, nosotras podríamos generar clubes, foros de retroalimentación, convivencias que no sean solo laborales. Eso fortalecería muchísimo las redes entre mujeres”.
Su mensaje para las nuevas generaciones es claro y directo: “Háganlo. El mundo es suyo. El ‘no’ ya lo tienen, vayan por el ‘sí’. No tengan miedo”.
En su visión, el liderazgo femenino en la hotelería y en la Industria de Reuniones no solo se trata de ocupar un puesto directivo, sino de construir comunidad, impulsar talento y demostrar que el equilibrio entre vida personal y profesional no es una debilidad, sino una fortaleza que transforma empresas y destinos.
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Libro favorito: The Subtle Art of Not Giving a Fck*, de Mark Manson y también le gusta leer a Eckhart Tolle.- Música favorita: Toda la de la época de los 80 en inglés, especialmente Queen.
- Película favorita: Vanilla Sky, protagonizada por Tom Cruise y películas de comedia.
Io ´ana Guerrero, el papel de las mujeres en la dirección hotelera
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Libro favorito: The Subtle Art of Not Giving a Fck*, de Mark Manson y también le gusta leer a Eckhart Tolle.













