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Aunque  tarde, fue presentada la estrategia digital para sector turístico, una propuesta que según el titular de turismo Federal,  ayudará a contener las ya incalculables pérdidas no solo económicas para el sector, sino a nivel empleo. Y es que subestimada desde el principio por el mismo Presidente de México, dicha contingencia ha pasado de una emergencia de salud mundial a una crisis económica global.

Así, creada luego de los estragos que esta pandemia perpetrara a los mercados chino, español, italiano y francés principalmente luego de repetidas advertencias del peligro que representaba crisis por parte de expertos financieros, turísticos y autoridades sanitarias. Dicha estrategia destacó Torruco Marqués se realizó a través de la plataforma VisitMexico en conjunto con el llamado Comité de Crisis del Consejo de la Diplomacia Turística.

Luego de una serie de reiteradas peticiones por parte de confederaciones, asociaciones, cámaras etc., en la que le informaban al titular de la SECTUR que de no apoyar al turismo en tiempo y forma la caída económica de este sector sería tal cual lo estamos viendo hoy, de una forma estrepitosa.

Ya que al día de hoy se estima que hay más de 145 billones de dólares en contratos que se no se llevarán a cabo tan solo en el segundo semestre de 2020 en la Industria de Reuniones global (96 % con eventos postergados), en cuanto a transportación aérea, hoy las líneas aéreas registran más cancelaciones que reservaciones y una pérdida de más del 70 % de su valor en la bolsa, en tanto que en la hotelería registra más de 1,500 hoteles de cadena se encuentran hoy totalmente cerrados.

Por lo que dicha estrategia digital para el sector turístico del país, que se pretende llevar a cabo durante esta contingencia sanitaria, cuando nos encontramos por llegar al desarrollo de una 3era fase de contingencia y por entrar a la parte esencial de la curva sanitaria.

Con tres fases de comunicación diseñadas con nombres chiurriguerescos por los creadores de “Operación toca puerta” como; inmediata (“Nos vemos pronto”), intermedia (“El viaje está en nosotros”) y de recuperación (“México te necesita”).

Se dijo que esta estrategia ha sido consensada con los principales líderes del sector turístico en México, escuchando sus recomendaciones y retroalimentación, para poder ajustarla y tener una visión sólida y clara sobre el desarrollo de la misma.

Algo por demás cuestionable ya que aún y cuando se dirija al mercado nacional como internacional, específicamente en 16 mercados estratégicos, la pregunta es ¿Cuánto tardarán estas “medidas” en hacer efecto en los mercados que se intenta impactar y cómo permeará (en caso de ser exitosa) hacia una industria valuada en 35 mil millones de dólares en el país, equivalente al 1.8 % PIB Nacional como lo es la Industria de Reuniones o como lo es la hotelera, generadora de un 8.7 % del PIB Nacional, cuyo principal mercado de inversión son PYMES?

Basta decir que hoy más de 450 mil micro empresas del sector turístico son generadoras de 65 mil millones de dólares, y desgraciadamente no ven la ayuda necesaria que requieren del gobierno aún y con estas tres ocurrencias.

Pues como bien dijo en su momento el presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), Braulio Arsuaga, no se trataba de condonar o evadir responsabilidades, sino de apoyar cuando menos en la extensión de pagos hacendarios y energéticos para poder apoyar a mantener los empleos de sus colaboradores. Mismos que hoy han visto recortado su salario en el mejor de los casos o están tratando de gestionar al interior de sus empresas los días y la forma en que laborarán, en tanto que aquellos que generan empleo y conforman las partes esenciales de la maquinaria de la cadena productiva, ven preocupadamente como amortizar los costos de sus suministros así como los pagos de nómina.

Algo que lamentablemente “nuestro líder supremo” ni sus supuestos “hombres más capaces del gabinete” que deberían hacérselo ver, se lo han hecho ver así. Y ven como prioridad cuidar los centavos y no los pesos, manteniendo los gastos de infraestructuras mesiánicas sin importar la economía y con ello los precios del petróleo, aún y cuando está en juego también, la vida y el bienestar de miles de personas que aun vendiendo cocos, artesanías, cigarros, chicles y antojitos típicos en cada destino, dudosamente tendrán la forma de hacerle frente económicamente a una 3era etapa para contener el Covid-19.

En fin ocurrencias sobran y soluciones no tanto, de modo que hoy más que nunca la iniciativa privada tendrá que tomar el liderazgo y reinicia una vez más (como en sus inicios) de forma rápida y efectiva los nuevos rumbos y procesos que transformarán la Industria de Reuniones nacional. Y estar consciente que estarán solos durante el resto del año y buena parte de 2021.

Por lo que tendrá que surgir un liderazgo honesto, ético, probo e incluyente enfocado hacia la colectividad, no solo capaz de señalar los errores del pasado en el sector y del gobierno, sino de generar una cohesión en la Industria donde no solo baste estar “juntos”, sino verdaderamente estar UNIDOS. Más allá de buscar los reflectores, y decirse el salvador repitiendo incansablemente “que gracias a ellos… o a su iniciativa bla, bla, bla”, como se ha estado haciendo habitual de un tiempo a la fecha.

Ojala, el remedio no nos salga más caro que la enfermedad tal como el gobierno y su remedio placebo hoy lo plantean. Ojalá el sector privado se organice y se adelante a lo que el gobierno dice que será el remedio a esta situación. Pues basta decir que para aplicar dicho “remedio” (del cual nadie habla). Se maneja información en la que se describe que para que ello aplique, el turismo estatal tendrá que desembolsar de sus arcas cuando menos 2 millones de pesos por estado y un millón de pesos por municipio para ser contemplados en el “plan”.

¿Y a usted cree que le resulte bueno el remedio?