Estados Unidos enfrenta su primer retroceso turístico, esto tras sus políticas migratorias, la percepción internacional y la caída de mercados clave se encuentran marcando un panorama desafiante para el turismo receptivo estadounidense, mientras la industria confía en la Copa del Mundo 2026 y los Juegos Olímpicos de 2028 para revertir la tendencia. Mientras su ultimo reporte 2025 marca otro escenario.
Y es que el turismo internacional hacia Estados Unidos ha registrado un retroceso en su ultimo estudio anual de 2025, a partir de la recuperación de la pandemia, y encendiendo las alertas de una industria que se encontraba dentro del Tpo 5 de los destinos más visitados a nivel global. Observando con preocupación hoy, el severo impacto de las medidas impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, así como el efecto que estas están teniendo sobre la percepción del país como destino global.
Entre las iniciativas que han generado sorpresa e inquietud en el sector destacan la propuesta de una fianza de 250 dólares para ciertos tipos de visa —que aunque aún no ha entrado en vigor ya genera molestias—, el incremento de 6 a 30 dólares en la emisión de la forma I-94 terrestre y la posibilidad de ampliar la revisión de redes sociales para viajeros internacionales. Y pese a que algunas de estas medidas permanecen en fase de discusión, otras ya forman parte del entorno regulatorio, contribuyendo a generar un clima de incertidumbre que impacta directamente en la industria de los viajes y eventos internaionales en Estados Unidos.

Durante una conferencia de prensa celebrada en el marco de la principal feria turística organizada por la U.S. Travel Association como lo es el IPW 2026 realizado en Fort Lauderdale, Florida, su CEO, Geoff Freeman. En un discurso poco habitual para una industria turística acostumbrada a destacar únicamente los indicadores positivos, Freeman señaló que mientras el turismo mundial creció 10 % durante el último año, Estados Unidos registró una caída de 5 % en la llegada de visitantes internacionales.
Reconociendo abiertamente los desafíos que enfrenta el sector, donde los datos respaldan esta preocupación. Pues acorde a la Oficina Nacional de Viajes y Turismo de Estados Unidos (NTTO), el país recibió 68 millones de turistas internacionales en 2025, cuatro millones menos que en 2024 y muy por debajo de los 77 millones proyectados inicialmente por el organismo. Reflejando un punto de inflexión en esta cifra para un destino que desde 2021, había mostrado una recuperación constante luego de la crisis sanitaria de 2020.
Registrando un impacto económico inmediato con la disminución en la llegada de visitantes que provocara una caída de 4.6 % en el gasto turístico internacional, afectando directamente a sectores estratégicos como la hotelería, el transporte, el comercio y los servicios relacionados con reuniones y eventos.
Uno de los aspectos más relevantes del análisis presentado por la industria fue el cambio en la balanza turística estadounidense. Donde el CEO de U.S. Travel Association, Geoff Freeman, destacó que el país pasó de registrar un superávit turístico cercano a los 50 mil millones de dólares a enfrentar un déficit de aproximadamente 70 mil millones, una situación que obligaba a replantear estrategias para recuperar competitividad y atraer nuevamente a los viajeros internacionales.
Donde Canadá fue el mercado que más redujo sus viajes hacia Estados Unidos durante 2025, con una caída de 22 %, seguido por países como Alemania, India y Francia. En contraste, mercados latinoamericanos como México, Brasil y Colombia quienes mostraron un comportamiento positivo, incrementando el número de visitantes hacia territorio estadounidense a pesar del entorno adverso.

Pese a estos resultados, Estados Unidos conservó su posición como el principal destino turístico mundial. Sin embargo, organismos como el World Travel & Tourism Council, WTTC, advierten que mantener ese liderazgo dependerá de factores clave como el fortalecimiento de la promoción internacional, la mejora en la competitividad del destino y la simplificación de los procesos de ingreso para los viajeros.
Auxilio, solicita Brand USA
Las asociaciones turísticas estadounidenses como Brand USA, presidida por su CEO, Fred Dixon, coinciden en que el país necesita reforzar su estrategia global para evitar que la caída observada en 2025 se convierta en una tendencia estructural. Destacando entre las principales demandas del sector se encuentran: una mayor inversión en promoción turística, la reducción de los tiempos de espera para la obtención de visas y políticas que favorezcan la movilidad internacional.
En este contexto, tanto Estados Unidos como su industria deposita gran parte de sus esperanzas y expectativas en la celebración de sus dos grandes eventos internacionales que estarán por realizarse en este país, como lo son la Copa Mundial de la FIFA 2026 así como los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, dos excelentes y únicas oportunidades para reposicionar al país ante millones de viajeros potenciales para recuperar así parte del terreno perdido.
Pues según palabras del mismo Freeman: “No obstante, el verdadero desafío estará en la evolución de las políticas federales y en la capacidad del país para proyectar una imagen de apertura y accesibilidad en un entorno internacional cada vez más competitivo”, refirió.
En cuanto al sector de reuniones, incentivos, congresos y exposiciones (MICE), el panorama representa tanto un reto como una oportunidad. Pues mientras las restricciones y la percepción internacional se encuentran a la expectativa, esto puede influir en la decisión de organizadores y asistentes para viajar al Estados unidos, así como en ver la llegada de grandes eventos globales a entidades latinoamericanas, abriendo con ello una ventana estratégica para fortalecer la atracción de reuniones internacionales y consolidar la infraestructura de diferentes países de latinoamérica durante los próximos años. Pues a «río revuelto, ganancia de pescadores», toda vez que más de cinco naciones en america latina, cuentan con la infraestructura, servicio y profesionalismo para poder albergarlos.
























