
En un momento en el que la Industria de Reuniones busca experiencias más humanas, memorables y alineadas con el bienestar, hay conceptos hoteleros que entienden el pulso del mercado antes que nadie. Grupo Orgánico Hoteles Boutique es uno de ellos. Lo que comenzó hace una década como un hotel boutique en el Ajusco hoy se consolida como un grupo con presencia en distintos destinos del país, apostando por la naturaleza, la calidez y la flexibilidad como ejes de su propuesta. Así lo explica Estefanía Ascona, líder de Mercadotecnia del grupo.
“Todo inició con Orgánico Hotel Boutique en el Ajusco”, recuerda Ascona. La idea era clara desde el principio: crear espacios donde la calma y el contacto con la naturaleza fueran parte de la experiencia. Con el tiempo, el concepto encontró eco en otros destinos y comenzaron a surgir nuevas oportunidades. Costa Esmeralda, Tepoztlán, Valle de Bravo y la Roma Norte —con un hostal urbano que mantiene la esencia del grupo— se sumaron a la historia. Hoy, Grupo Orgánico celebra 10 años de su primer hotel y una evolución constante como grupo, con la mira puesta en nuevas aperturas en Morelia y Zapopan, Jalisco.

El hilo conductor entre todos los espacios es el mismo: áreas verdes, diseño pensado para desconectarse del ruido cotidiano y una invitación constante a “vivir el presente”. En palabras de Ascona, se trata de ofrecer un lujo sin pretensión: “Tener espacios que te permitan calmarte, relajarte y respirar aire fresco es algo que muy pocos lugares pueden ofrecer, especialmente en ciudades como la Ciudad de México”.
Aunque a primera vista podría pensarse que estos hoteles están pensados únicamente para escapadas de descanso, la realidad es que Grupo Orgánico ha encontrado un lugar sólido dentro del segmento de reuniones y eventos. Recientemente fue sede del kickoff de MPI México, demostrando que la naturaleza y los encuentros profesionales no solo conviven, sino que se potencian.

“Todos nuestros espacios están diseñados también para eventos sociales y empresariales”, explica. Desde reuniones privadas de 40 personas hasta auditorios con capacidad para más de 100 asistentes, pasando por montajes integrales que han albergado eventos de hasta 800 personas utilizando todo el hotel y sus áreas verdes. Convenciones, sesiones estratégicas, actividades al aire libre y programas de team building forman parte del ADN del grupo, apoyados además por una operadora especializada que se encarga de la logística y coordinación.
La flexibilidad es otro de sus grandes diferenciadores. Los organizadores pueden traer a sus propios proveedores de alimentos, audio y video, o trabajar con la red de aliados del hotel. “Si llegan con una idea, nosotros vemos todo el desarrollo, el proceso y la logística para hacerla realidad”, señala Ascona. Más que un venue, Grupo Orgánico se posiciona como un aliado que acompaña de principio a fin.

Detrás de esta experiencia hay un factor clave: el talento humano. Para Estefanía, el equipo es fundamental para garantizar eventos y estancias exitosas. “Nuestros equipos están preparados para resolver, para estar siempre atentos y mantener la calidad y la calidez que nos representa como grupo, incluso ante situaciones imprevistas”.
De cara a 2026, el futuro de Grupo Orgánico apunta a más eventos, mayor preparación y nuevas experiencias sin perder su esencia. En un entorno donde las reuniones buscan ir más allá del salón tradicional, este grupo hotelero demuestra que la naturaleza, la calidez y la flexibilidad no son un complemento, sino el corazón de una experiencia que deja huella. Porque, al final, reunirse también puede ser sinónimo de respirar, reconectar y sentirse en casa.
UFI lanza Mapa Mundial de Recintos 2025
























