
Tuve la oportunidad de participar en el 41.º Congreso de COCAL, que se llevó a cabo del 23 al 25 de julio de 2025 en San Pedro Sula, Honduras. Como parte del sector MICE, fue una experiencia que superó expectativas y reafirmó algo que muchos ya veníamos intuyendo: Honduras está lista para jugar en las grandes ligas de la Industria de reuniones.
Una gran organización
Desde el primer día, se sintió el esfuerzo conjunto de las instituciones anfitrionas. El evento fue organizado por COCAL con el respaldo del Instituto Hondureño de Turismo (IHT), el Buró de Convenciones de San Pedro Sula y la Universidad de San Pedro Sula (USAP). La inauguración oficial contó con la presencia de autoridades como Reizel Vilorio, viceministra de Turismo; Luis Ricardo Martínez, presidente de COCAL; Guillermo Orellana, Buró de Convenciones de San Pedro Sula y representantes del sector académico y empresarial local.

Fue evidente que la colaboración público-privada fue clave para que todo fluyera con profesionalismo, calidez y visión de largo plazo.
Un programa con contenido de valor
El congreso se centró en temas altamente relevantes para quienes trabajamos en la industria de reuniones:
- Cómo la inteligencia artificial puede transformar la

Panel de Tecnología en la Industria de Reuniones organización de eventos;
- Estrategias de sostenibilidad y responsabilidad social en el sector MICE;
- Diseño de experiencias memorables para congresos e incentivos;
- Y lo más importante: cómo América Latina puede competir con ventaja en el mercado global de eventos.

Asistí a conferencias magistrales, paneles con expertos y talleres muy dinámicos. Además, pude conectar con colegas de más de 19 países, lo que generó un ambiente multicultural, abierto al aprendizaje y lleno de networking valioso.
Exposición con identidad

Una parte que realmente aportó valor al evento fue el área de exposiciones, donde se dieron cita diversos proveedores hondureños que mostraron lo mejor del país. Ahí pudimos disfrutar de degustaciones de café de especialidad, chocolate artesanal, y descubrir productos de piel trabajada por manos locales, entre otros. También fue evidente el esfuerzo por posicionar la marca país “Honduras” a través de una narrativa auténtica, cuidada y coherente.
Estas exhibiciones no solo complementaron la agenda académica, sino que nos ofrecieron una conexión directa con la identidad, el talento y el potencial productivo del destino anfitrión.
Impacto tangible para Honduras
Los datos no mienten: se estimó que cada asistente dejaría en promedio 575 dólares entre gastos directos e indirectos, lo cual representa una derrama económica significativa. Pero más allá del impacto financiero, me quedó claro que este congreso:
- Fortaleció la imagen de San Pedro Sula como un destino emergente y competitivo;
- Motivó la colaboración entre empresas, gobierno y academia;
- Y dejó una red de conexiones que seguirá generando valor en el futuro.


Además, durante la Asamblea General de COCAL, se anunció que la próxima sede será Fortaleza, Brasil, en
2026, lo que muestra cómo se va tejiendo una agenda latinoamericana colaborativa y estratégica.
Honduras no solo estuvo a la altura del reto: nos sorprendió. El 41.º Congreso de COCAL fue mucho más que un evento bien ejecutado; fue una declaración de principios sobre el potencial del país para convertirse en un actor clave del turismo de reuniones en América Latina.

Me llevo aprendizajes, contactos y una profunda admiración por el trabajo que están haciendo los profesionales hondureños para posicionar su destino. Si algo me queda claro tras esta experiencia es que COCAL 2025 fue un punto de inflexión, tanto para Honduras como para todos los que creemos en el poder transformador de los eventos bien hechos.

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