El Informe Global de Destinos 2026 confirma que la industria de reuniones atraviesa una nueva etapa de evolución, donde el éxito de un destino ya no depende únicamente del tamaño de sus centros de convenciones o de la capacidad hotelera.
Hoy, la competitividad se construye sobre una combinación de conectividad, respaldo gubernamental, colaboración entre actores y la capacidad de demostrar el legado que dejan los eventos.
Para Meeting Planners, PCOs y DMCs, este cambio redefine los criterios para seleccionar las sedes de congresos, convenciones y viajes de incentivo en un entorno global cada vez más competitivo.

América como generadora de valor
El Informe Global de Destinos 2026, elaborado por The Business of Events (TBOE) en colaboración con VisitScotland Business Events y con el respaldo metodológico de SFA Connect, identifica a América del Norte como una de las regiones que concentra los mayores beneficios económicos derivados de los eventos empresariales.
El estudio, desarrollado a partir de encuestas y entrevistas realizadas a más de mil representantes de destinos alrededor del mundo, confirma que el sector continúa siendo uno de los principales motores de desarrollo económico.
Durante 2025, 68% de los destinos participantes reportó un impacto económico anual superior a los 25 millones de euros, mientras que 17% superó los 500 millones de euros, incluyendo un selecto grupo (7%) que declaró impactos superiores a los 5 mil millones de euros.
Aunque el liderazgo económico sigue concentrándose principalmente en el sur de Europa y América del Norte, el informe deja claro que el continente americano continúa posicionándose como uno de los mercados más sólidos para atraer reuniones internacionales, gracias a su infraestructura, conectividad aérea y madurez del ecosistema MICE.
Para los organizadores de eventos, estos resultados representan un indicador importante: elegir un destino competitivo implica seleccionar sedes capaces de generar beneficios económicos medibles para gobiernos, empresas y comunidades.

América Latina enfrenta el mayor reto: recursos humanos
Si bien América muestra un desempeño destacado en generación de valor económico, el informe también pone sobre la mesa uno de sus principales desafíos.
La disponibilidad de talento y recursos continúa siendo una limitante para numerosos destinos. A nivel global, 58% de los participantes considera que sus equipos son demasiado pequeños para alcanzar sus objetivos, situación que afecta directamente la capacidad de atraer y operar eventos internacionales.
La problemática es particularmente visible en América Central y Sudamérica, regiones donde los niveles de satisfacción respecto a la disponibilidad de recursos son de los más bajos del mundo, únicamente por encima de algunas zonas de África y Europa del Este.
Este escenario representa un llamado de atención para gobiernos, convention bureaus y oficinas de promoción, ya que el crecimiento sostenido de la industria requerirá mayores inversiones en talento especializado, profesionalización y fortalecimiento institucional.
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Los destinos emergentes ganan terreno
El informe también revela un cambio interesante en la competencia internacional.
Los destinos emergentes están logrando posicionarse frente a mercados tradicionales gracias a atributos que antes no eran considerados factores decisivos.
Entre ellos destacan:
- experiencias altamente personalizadas para los asistentes
- ciudades que permiten recorrer los principales atractivos caminando
- una colaboración más estrecha entre autoridades, industria y comunidad
- propuestas de valor diferenciadas
Este fenómeno abre oportunidades importantes para varios destinos latinoamericanos que, sin contar con presupuestos similares a los de grandes capitales internacionales, pueden competir mediante experiencias auténticas y una mayor integración entre turismo, cultura y negocios.
El respaldo gubernamental sigue siendo insuficiente
Uno de los temas que más preocupa al sector continúa siendo el apoyo político.
Aunque el número de destinos que perciben una mejora en el respaldo gubernamental aumentó ligeramente respecto a años anteriores, 60% de los encuestados considera que el apoyo permanece sin cambios y sigue siendo insuficiente.
El estudio identifica diferencias importantes entre regiones
Mientras Oceanía y algunos países de Europa del Este reportan mejores niveles de respaldo institucional, otras regiones, incluida América Latina, aún enfrentan el desafío de posicionar a la industria de reuniones como una política pública de desarrollo económico.
El mensaje para los responsables de promoción de destinos es contundente: los argumentos más efectivos para convencer a los gobiernos siguen siendo el impacto económico y el retorno de inversión, muy por encima de otros beneficios como el desarrollo del talento o el fortalecimiento de la competitividad territorial.
El valor del legado comienza a pesar más
Más allá del impacto económico inmediato, los destinos están ampliando su visión sobre el verdadero valor de los eventos empresariales.
Las entrevistas realizadas para el informe muestran que conceptos como legado, sostenibilidad, transferencia de conocimiento y desarrollo de sectores estratégicos adquieren cada vez mayor importancia dentro de las políticas de captación de congresos.
No obstante, medir estos beneficios continúa siendo uno de los principales desafíos para la industria, debido al costo, tiempo y metodologías necesarias para demostrar su impacto real.
























