En una industria históricamente liderada por hombres, el liderazgo de las mujeres no solo ha ganado terreno: ha redefinido la manera de dirigir, negociar y construir experiencias memorables. En el marco del Día Internacional de la Mujer, conversamos con Mariana Chanove, directora de Ventas y Mercadotecnia del corporativo Grupo Brisas, sobre la evolución de las mujeres en la hotelería y su impacto en la industria de reuniones.
“Ha cambiado muchísimo”, afirma con convicción. “Antes los roles femeninos eran más operativos; después empezamos a ocupar posiciones estratégicas y de alta dirección. Esto ha ido muy de la mano con una mayor formación académica y eso ha permitido cambios más significativos”.
Para Mariana, el liderazgo femenino no es una tendencia, sino una transformación profunda en la cultura organizacional. “Pienso que nosotras tenemos mucha sensibilidad para liderar equipos. Usamos mucho más la psicología, somos más empáticas, y esa transformación impulsa la rentabilidad a través de la motivación. Cuando los equipos están motivados, transmiten confianza a nuestros clientes”.
En la industria de reuniones —donde el detalle y la precisión marcan la diferencia— esa sensibilidad se convierte en una ventaja competitiva. “En eventos, el cuidado al detalle es fundamental. Las mujeres tenemos esa sensibilidad para transmitir seguridad al organizador, que hoy es sumamente exigente”.
Abrirse camino en mesas directivas masculinas
No siempre fue sencillo. Mariana recuerda sus primeros años formando parte de un comité directivo integrado únicamente por hombres. “Al ser la única mujer, definitivamente aprendes a ser más fuerte. Aprendes a desenvolverte mejor en un mundo que, en algún momento, era solo de hombres”.
Reconoce que hubo jornadas agotadoras. “Eran días en los que terminaba con el cerebro completamente agotado. Pero la herramienta que me permitió superarlo fue la inteligencia emocional, la capacitación constante y siempre pensar en aprender de ellos. Siempre hay mucho que aprender de tus pares”.
Lejos de hablar de confrontación, Mariana enfatiza el aprendizaje mutuo. “No se trata de minimizar el trabajo de nuestros compañeros hombres. Es simplemente que vemos las cosas de forma distinta. Tenemos un ojo clínico diferente”.
Más mujeres, más inspiración
Hoy, ver más gerentes generales y directoras en la hotelería le genera orgullo. “Venir de una carrera donde la mayoría eran hombres y empezar a ver más mujeres en posiciones de liderazgo me llena de muchísimo gusto”.
Desde su perspectiva, este avance ha traído un liderazgo más inspirador. “Somos más creativas, más innovadoras. Promovemos una cultura organizacional más colaborativa, elevamos la experiencia del cliente y tenemos una atención al detalle que impacta directamente en la rentabilidad”.
En el segmento de reuniones, destaca fortalezas claras: “Somos muy organizadas, creativas y enfocadas en resultados. Buscamos cómo sí lograr que nuestros aliados comerciales tengan éxito en sus eventos”.
Lo que aún hace falta
Aunque reconoce avances importantes —en su corporativo, por ejemplo, existe ya una paridad en puestos directivos—, Mariana señala que aún hay retos estructurales. “Principalmente, eliminar estereotipos. Muchas veces se piensa que por ser mujer o mamá no estás capacitada para un puesto directivo. Antes que todo, hay que cambiar ese chip”.
También subraya la necesidad de generar más oportunidades de crecimiento. “A veces tenemos grandes colaboradoras que no son visibilizadas por ser mujeres. Hay que darles esa oportunidad”.
Además, propone fortalecer redes de apoyo entre mujeres del sector. “Reuniones informales donde podamos hablar de los retos del día a día y decirnos: ‘Mira, hazlo de esta manera’. Eso sería muy bueno. Es ayudarnos entre nosotras y hacernos más fuertes”.
Un mensaje para las nuevas generaciones
A las jóvenes que hoy comienzan su camino en el turismo y la industria de reuniones, Mariana les habla con firmeza y esperanza:
“Que se capaciten y que confíen en ellas mismas. Las mujeres somos persistentes, organizadas, multitask. Podemos ser mamás y profesionistas exitosas. No permitan que los sesgos de género limiten sus aspiraciones. El nivel de éxito lo medimos nosotras”.
En una industria donde cada evento implica precisión, estrategia y emoción, el liderazgo femenino no es solo una cuestión de equidad: es una ventaja competitiva. Y mujeres como Mariana Chanove están demostrando que dirigir con empatía no es debilidad, sino visión de futuro.
Close Up 
- Hobbies: Hacer ejercicio, una disciplina que considera clave para mantenerse enfocada y con energía.
- Libro favorito: La lectura, especialmente novelas históricas. Actualmente disfruta Reinas malditas, una obra que explora la vida de distintas reinas a lo largo de la historia.
- Película favorita: Yo antes de ti.
“Es una película que puedo ver muchas veces. Me encanta. Te da risa, tristeza… todas las emociones. Es tierna”, confiesa, aunque admite entre risas que no se considera particularmente romántica. - Música: Pop de los años 80 y 90. “Soy muy ochentera y noventera, definitivamente”, dice con entusiasmo.
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