El Strategic Knowledge Leadership surge en un momento en el que la velocidad del cambio está redefiniendo las reglas del desarrollo profesional. En un entorno donde la tecnología, los modelos de negocio y las dinámicas organizacionales cambian a una velocidad sin precedentes, la experiencia técnica por sí sola ya no garantiza el crecimiento profesional.
Bajo esta premisa, Emmanuel Puga presentó durante el Foro de Viajes y Eventos Corporativos MBTA 2026 el concepto Strategic Knowledge Leadership™ (SKL™), una propuesta que invita a los profesionales a evolucionar de expertos técnicos a líderes capaces de interpretar el entorno, anticipar escenarios y generar dirección estratégica para sus equipos.

Durante su participación, Puga explicó que a lo largo del tiempo el desarrollo profesional estuvo basado en la especialización. Quienes dominaban una disciplina podían construir trayectorias sólidas y predecibles. Sin embargo, esa lógica comenzó a cambiar cuando la velocidad de transformación de los mercados superó la capacidad de adaptación de muchas organizaciones y profesionales.
La amenaza de la obsolescencia estratégica
Uno de los conceptos centrales de la conferencia fue la llamada obsolescencia estratégica, definida como el momento en que las habilidades que permitieron alcanzar una posición dejan de ser suficientes para acceder al siguiente nivel de responsabilidad.
Puga aclaró que este fenómeno no implica perder valor profesional de un día para otro, sino quedarse rezagado frente a un contexto que evoluciona más rápido que las capacidades desarrolladas.
“Lo preocupante no es que cambie la industria, sino no reconocer cuándo ese cambio está comenzando”, explicó.
Tres formas de enfrentar el cambio
Para ayudar a los asistentes a identificar su nivel de adaptación, el especialista describió tres modos de operación frente a los cambios del entorno:
- Reaccionar. Actuar cuando el cambio ya llegó y no existe margen de preparación previa.
- Responder. Aplicar conocimientos y marcos conocidos para resolver situaciones similares a experiencias anteriores.
- Anticipar Detectar señales antes de que el cambio ocurra, desarrollar capacidades por adelantado y preparar a los equipos para operar en nuevas condiciones.
Según Puga, la anticipación es el nivel más complejo, pero también el que genera mayores ventajas competitivas para personas y organizaciones.

La trampa del experto
Otro de los temas que despertó interés entre los asistentes fue la llamada “trampa del experto”, una situación frecuente en profesionales con amplia experiencia.
Emmanuel Puga identificó tres señales claras:
- Los problemas que llegan son siempre similares a los ya resueltos.
- La participación en decisiones estratégicas disminuye y la opinión se solicita únicamente para ejecutar.
- Los colegas más jóvenes preguntan más sobre cómo se hacían las cosas antes que sobre cómo resolver retos complejos.
Para Puga, la solución no consiste en abandonar la especialización técnica, sino complementarla con nuevas capacidades relacionadas con la lectura del entorno, el aprendizaje continuo y la generación de dirección estratégica.
Del conocimiento al liderazgo estratégico
La presentación también profundizó en la diferencia entre un experto técnico y un líder estratégico.
Mientras el primero destaca por su dominio de una disciplina específica, el segundo se distingue por su capacidad para coordinar equipos, interpretar cambios externos y traducir esa información en decisiones orientadas a resultados de negocio.
En posiciones de mayor responsabilidad, afirmó, la competencia técnica se da por sentada. Lo que realmente marca la diferencia es la capacidad para liderar en contextos inciertos y movilizar a otros hacia objetivos comunes.

Los tres pilares de SKL™
El modelo se sustenta en tres pilares:
- Lectura del entorno. Identificar señales de cambio antes de que impacten la operación.
- Manejo del conocimiento. Gestionar el conocimiento del equipo como un activo organizacional, determinando qué actualizar, qué crear y qué dejar atrás.
- Dirección concreta. Transformar la información y el aprendizaje en decisiones ejecutables con resultados medibles.
Puga explicó que SKL™ no pretende sustituir disciplinas como la gestión del cambio o la gestión del conocimiento.
Su propósito es integrar ambos enfoques para fortalecer la capacidad de liderazgo en organizaciones que enfrentan transformaciones constantes.
La propuesta dejó una reflexión clara para los profesionales asistentes al Foro MBTA 2026: en un mundo donde el conocimiento envejece cada vez más rápido, el verdadero diferencial no será cuánto sabe una persona, sino qué tan capaz es de interpretar el cambio y convertirlo en acción.
























