La realización del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium, en Santa Clara California, en el Área de la Bahía de San Francisco, no solo representa la realización de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, sino que con este, la promoción y difusión de sector MICE o Industria de Reuniones se robustecerá aún más como destino de expos, congresos, convenciones y viajes de incentivo.
Y es que, aún y cuando el Super Bowl dará cabida a 72,864 espectadores con boleto pagado, una semana antes de la realización del partido, se estima que se llevan a cabo al redor de 700 a 800 reuniones de trabajo de 5 o más personas en hoteles, restaurantes y oficinas corporativas, por parte de proveedores, televisoras, marcas patrocinadoras, equipos artísticos, de producción, seguridad, así como de los diferentes departamentos y unidades de los equipos involucrados (de 175 a 200 colaboradores) como lo serán en esta ocasión; los Patriotas de Nueva Inglaterra y los Halcones de Seatle.
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Esto, independientemente de los 53 jugadores registrados para jugar el partido y los 15 o 20 entrenadores con los que cuentan los equipos. Y donde al concentrarse en su hotel sede, el servicio como la ocupación queda bloqueada para ellos, mientras los salones o las áreas de juntas tienen que estar a su disposición las 24 horas.
Por lo que el Super Bowl LX para San Francisco representará el reposicionamiento internacional de su sector de reuniones, al realizarse también, un sin número de eventos corporativos, activaciones de marca, reuniones ejecutivas y experiencias de networking. Dejando ver al destino como un lugar capaz de albergar eventos de gran escala no solo en el plano deportivo, sino en el empresarial, de trabajo y planeación. Mostrando a su vez una infraestructura optima en hotelera, centros de convenciones, venues alternativos y espacios ideales para ello, con capacidad operativa y una proveeduría ideal para cada reunión.

Asimismo, otro de los efectos que traerá consigo este espectacular evento será una alta ocupación hotelera, el uso intensivo de espacios alternos creados o modificados para eventos, lo mismo que la demanda de servicios logísticos y tecnológicos generan un impacto económico directo, así como la creación de un mayor número de empleos directos e indirectos, consolidando el ecosistema local del sector reuniones del San Francisco o el destino sede.
Dejando un legado de posicionamiento y reputación favorable a corto como en el largo plazo para la atracción de congresos, convenciones y viajes de incentivo al destino en el futuro. Por lo que el Super Bowl no es solo el evento deportivo más deseado y esperado del año por los 22 estados que cuentan con una franquicia profesional de futbol americano.
El blitz de impacto al sector económico
Conocida también como una oportunidad económica y turística, como lo será este año para San Francisco y el Área de la Bahía, este evento de escasas tres horas de duración, atrae cada vez más a decenas de miles de visitantes de todo el mundo, lo que transforma a su sede anfitriona, en el lugar más mediático del país y de todo un deporte que es visto en tres cuartas partes del mundo. Dos semanas antes de su realización, con el arribo de los equipos al lugar donde se jugará la final.
Tres días previos al encuentro con la entrega de los premios NFL Honors a los mejores jugadores de la liga, los festejos del juego de estrellas con el concurso de aptitudes, la incursión de la nueva generación (6) de jugadores al Salón de la Fama y el mismo juego de estrellas, así como las 24 horas previas y posteriores al Super Bowl.
Por lo que la organización local del juego que incluye al estado y a San Francisco Travel Association, entre muchos otros estiman que este evento les generará aproximadamente una derrama de $500 millones de dólares en impacto económico directo para la región, generando con ello la creación de alrededor de 5,000 empleos temporales directos e indirectos, atrayendo a poco más de 90,000 visitantes foráneos nacionales e internacionales, que gastan en alojamiento, gastronomía, entretenimiento y transporte.
Hotelería ¿la bolsa de protección o rudeza al visitante?

El Super Bowl LX a disputarse este domingo impulsa de manera notable la demanda hotelera en la Bahía de San Francisco y ciudades cercanas al estadio, como lo hiciera en 2017, durante la edición 50 de este campeonato entre los Halcones de Atlanta y los mismos Patriotas de Nueva Inglaterra, pues actualmente se espera que las tarifas aumenten de manera significativa con incrementos de alrededor de 30 – 47 %, por habitación disponible, lo que se traduce en cientos de miles de noches de hotel reservadas durante la semana del evento.
Patada corta o jugada sorpresa

Otro de los valores agregados que ofrece la realización de este evento, es que tanto visitantes internacionales como los de otras partes de Estados Unidos, al asistir a la ciudad sede del partido, tengan o no boleto para entrar al partido, se verán inmersos y estimulados a participar en eventos alternos antes, durante y después del partido como lo son los llamados Fan Fest y diversas activaciones o actividades de entretenimiento en determinadas zonas de la ciudad, lo que por si fuera poco, dinamiza aún más el sector turístico y de servicios como son restaurantes, tiendas, tours, transportes y atracciones.
Pase largo a las diagonales
Y es que al igual que este deporte, cada jugada y movimiento tiene un objetivo para lograr las yardas deseadas o bien, alcanzar la zona prometida, el Touchdown. Pues más allá de los ingresos alcanzados especialmente en la semana previa al juego, este tipo de eventos además de posicionar a San Francisco como un punto clave para la Industria de Reuniones en años venideros. Impulsará también la mejora en infraestructura en hoteles, centros de convenciones y servicios de proveeduría (como tecnología y logística), lo que eleva la capacidad del destino para recibir grandes congresos y encuentros corporativos. Sin olvidar desde luego, las facilidades para realizar eventos, lo que beneficia al sector MICE más allá de la semana del Super Bowl, al ofrecer mejores instalaciones y servicios para reuniones.
Desafío, revisión de la jugada o el destino
Además de brindar una cobertura mundial del Super Bowl, San Francisco se expone en un escenario internacional, lo que sin duda atraerá meeting planners, PCOs, organizadores de eventos, asociaciones o corporativos que buscan destinos reconocidos para la realización de sus viajes de incentivo, congresos y convenciones. Utilizando este magnifico pretexto como elemento de marketing duradero que se traduce en futuras cotizaciones y confirmaciones de eventos.
Hombre elegible en zona de eventos
Con estimaciones de aproximadamente la atracción de poco más de 90,000 fans externos para el Super Bowl, cientos o miles serán los impactos en medios y redes sociales de San Francisco donde se explotará cada espacio o lugar de este donde se haya vivido el partido, lo que podrá ser aprovechado para conocer aún más la ciudad y descubrir instalaciones de reuniones e incentivos. Tal como ha sucedido actualmente con la realización de reuniones corporativas, eventos premium o actividades de networking, aprovechando la presencia de ejecutivos y profesionales de múltiples industrias.
Plan ofensivo para cada situación de partido
Si bien durante las semanas previas al Super domingo, empresas patrocinadoras, medios y corporativos organizan eventos paralelos, conferencias y reuniones de negocio, esto puede traducirse también en la generación de nuevos leads, contratos, alianzas y oportunidades para el sector MICE local. Pues host cities anteriores a esta edición, han reportado la presencia de grandes marcas y clientes corporativos durante el Super Bowl, lo que les facilita que estos vean de primera mano la capacidad de la ciudad para albergar grandes reuniones, incentivando el bloqueo o reservas de futuros congresos o convenciones.

Finalmente, el Super Bowl no solo impulsa el turismo, sino también la creación de empleo en sectores de eventos, logística, transporte, DMCs y hospitalidad, fortalece el ecosistema que del sector MICE utiliza permanentemente. Todo ello en un impacto económico nada despresiable estimado de alrededor de $500 MDD, en el que por supuesto se incluye gasto en reuniones, actividades de negocios y servicios vinculados a este. De este tamaño es el Super Bowl cada año, donde también la Industria de Reuniones juega, planea y anota touchdown o cuando menos, un golde campo de tres puntos.
























