Compartir

El inicio de este año, no solo marca el comienzo de una nueva década, sino que, la humanidad estará iniciado el camino hacia una nueva era en materia económica, social y tecnológica.

Si bien el 2020 será un año marcado por diferentes escenarios complejos como el cambio climático, guerra comercial, la recesión económica mundial y la redefinición de la geopolítica global, enmarcada por el conflicto actual entre Estados Unidos e Irán.

Estos en mi opinión, serán los cuatro grandes temas que definirán la agenda de los años por venir. Y México, estará inmerso en estos escenarios tal como lo fue la evidente y apremiante aprobación del T-MEC por parte del senado de los Estados Unidos. Por lo que este hecho, será crucial para que la economía mexicana retome la senda del crecimiento.

México y la 4T

Con un plan de inversión en infraestructura por 859 mil millones de pesos para 2020, acción con la que apuesta a recuperar el crecimiento y los empleos perdidos durante 2019. De conjugarse positivamente ambos escenarios, el año que inicia, podría redituar en un contexto económico más positivo que el anterior.

No obstante, el gobierno federal deberá enfrentar la aún prevaleciente incertidumbre que impera entre buena parte del sector empresarial, pues los empresarios, todavía no encuentran condiciones para reiniciar las inversiones y retomar los proyectos detenidos el año anterior. Y en los que la Industria de reuniones fue arrastrado al igual que otros sectores.

En materia macro económica, considero, el gobierno de López Obrador, parece tener controladas las variables más importantes como la inflación, tipo de cambio y gasto público, este último, pese a que la recaudación tributaria apunta a que será menor a la esperada.

Aún así, la política de austeridad implementada por esta administración, le dará elementos al gobierno para evitar un sobre endeudamiento o incremento del déficit en cuenta pública. Dicho esto, el principal objetivo para este año, será recuperar el crecimiento económico, que de acuerdo con pronósticos del Fondo Monetario Internacional y del Banco de México, prevén que el PIB rondará entre 1 y 1.5% para este 2020.

México y el sector empresarial.

Sin embargo, el panorama cambia cuando observamos la economía interna, en donde las pequeñas y medianas empresas, están contraídas, pues este universo de negocios, que se encontraba conformado por un gran número de proveedores del gobierno, que luego de un año de reducción del presupuesto y combate a la corrupción, terminaron por impactar su actividad económica que reditúo en la cancelación de proyectos y pérdida de empleos.

El panorama para estas empresas es más complejo, pues no solo deberán lidiar con la reducción de la actividad económica del gobierno y el de su sector particular, también enfrentarán en mayor desventaja, las medidas fiscales y administrativas que han entrado en vigor y que de inicio, les generará mayores costos operativos.

Tendencias y tensiones

Y es que las empresas, tendrán que adaptarse a los nuevos contextos no solo de sus mercados internos, si no del entorno global, pues tanto medio ambiente como tecnología serán dos de los aspectos que definirán el rumbo de los negocios en la siguiente década.

En ese sentido, la automatización y la inteligencia artificial, serán las dos grandes tendencias tecnológicas, mientras que las prácticas y procesos amigables con el medio ambiente y de responsabilidad social, redefinirán a los proveedores de primer y segundo nivel para el gobierno y para las grandes corporaciones en el futuro inmediato.  Por lo que el sector de reuniones de no enfocar de forma más seria sus esfuerzos hacia estos factores, difícilmente podrá ser contemplada en el sector público como privado.