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Con un sector sólido, así como eventos firmes y la confianza de diversos actores e instituciones, la Industria de Reuniones se encuentra casi lista y a la espera de mejores condiciones sanitarias que den certeza al sector de la organización de eventos para reiniciar gradualmente actividades.

Y es que si bien nos encontramos en el punto más alto de la propagación y contagios del Covod19, el regreso a las actividades está cerca y tocará a la Industria de Reuniones de México y Latino América, colocarse por arriba de las recomendaciones de sus respectivos países y autoridades para demostrar que este es un sector confiable, responsable y comprometido.

Así, con un par de ejemplos sobresalientes sobre cómo será el futuro de los eventos híbridos y presenciales por parte del Centro de Convenciones y Exposiciones KINTEX, en Corea del Sur al haber desarrollado el primer evento presencial B2B a nivel global post Covid19 (con una afluencia de 45,000 visitantes durante tres días). Lo mismo que Expo Guadalajara hace unos días, al haber organizado un evento para 100 personas con motivo de la celebración del Global Exhibition Day 2020, mediante la utilización de dos salones (uno principal y otro espejo) donde llevaron a cabo un desayuno además de la presentación de un panel, acataron las disposiciones de sanidad y distanciamiento correspondientes.

Eventos, que mostraron que la reactivación de la industria también traerá consigo un compromiso aún mayor por parte de los recintos, los meetings planners así como de la cadena de valor de esta con cada uno de sus clientes y público objetivo ya sea virtual o presencialmente para generar confianza, creatividad y resultados.

A este escenario se suma ya las disposiciones en capacidades para espacios masivos emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en las que destacan:

Procurar que el evento sea al aire libre, de lo contrario, reducir la capacidad del recinto por debajo del 50%.

Contemplar que el evento también sea transmitido por livestream.

Ajustar la capacidad del evento para evitar grandes aglomeraciones.

Aplicar los mayores protocolos para garantizar la distancia de los asistentes.

Evitar que los eventos sean de larga duración.

Garantizar la proporción y el uso de artículos de higiene relacionados a la prevención del contagio.

Regular el flujo de personas a través del recinto, principalmente en pasillos y entradas (como baños, por ejemplo).

Colocar señalamientos y carteles con información sobre el Coronavirus.

Establecer un protocolo para detectar personas con posibles síntomas de COVID-19.

Entre otros.

Algo que las 7,616 salas de cine del país estarán por experimentar el próximo 15 de junio, al poder brindar funciones luego de una pérdida estimada en poco más de los 6,000 millones de pesos y en donde se establece para su apertura la utilización de la mitad de capacidad en sus salas, la programación de funciones escalonadas, salas abiertas para evitar acumulación de bacterias y la distancia entre asientos para espectadores.

Indicaciones que entrarán en vigencia en breve, una vez finalizada (hace una semana) la Jornada Nacional de Sana Distancia con motivo del regreso a la reactivación economía del país.

Por lo que el regreso a las actividades de la Industria de Reuniones no está lejos, falta poco y habrá elementos mucho más en juego por parte de los recintos y organizadores de eventos para volver a ver con vida un lugar diseñado para generar la integración, el networking y el desarrollo de negocios.

Ya que tendrán de ser capaces de transformar las necesidades de un evento en cuanto a la configuración de la sala, el distanciamiento entre mesas, el servicio de alimentos y el diseño de un espacio, en experiencias nuevas y diferentes para aquellos que el face to face simplemente es irremplazable.